<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085</id><updated>2011-09-30T14:57:12.407+02:00</updated><title type='text'>El disparadero</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>28</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-7309968964390853440</id><published>2007-09-07T23:51:00.000+02:00</published><updated>2007-09-07T23:54:23.400+02:00</updated><title type='text'>Trabajo artesanal</title><content type='html'>He vuelto. Imagino que me habrán echado de menos. Las vacaciones, ya saben, uno con este calor es que no tiene ganas de dar palo al agua. Menos aún escribir, que no saben de qué forma se suda delante de este toro/ foro. En fin, de las vacaciones ya hablaremos otro rato, que me place sacudirles un poco la conciencia después de tanto chiringuito.&lt;br /&gt;      Hablo con mi novia de los trabajos artesanales. Como soy carne de multinacional, cada día que pasa tengo mayor querencia por la cosa menestral, honrada, minuciosa, de sol a sol. En particular acabo de descubrir que en Zaragoza- sur-le-Ebre encuentra cuna y acomodo la fábrica de Pikolín, ya saben. Bueno, pues sucede que ahí ando a ver si la Rubia me busca un contacto que me convierta ipso facto en probador de colchones.&lt;br /&gt;      No se rían porque la cosa es muy seria. Al menos así se lo ha parecido a esta chica. Mi amor es que tiene un espantoso sentido judeo-cristiano de la existencia y todo lo que no sea pegarse doce horas diarias sudando sangre le parecen mariconadas. Debe ser cosa astrológica porque mi padre también es tremendo géminis y tiene más o menos el mismo pensamiento en lo de currelar. &lt;br /&gt;     Pero yo me he empeñado. ¿Habrá cosa más esforzada, necesaria y terapéutica que comprobar la bondad del lecho donde descansa España? Ya me veo, ya, colchón tras colchón, crujientes somieres, acoplamiento de vértebras, descansado jornal, tal vez hasta consientan echarme por encima un edredón que engañe en febrero al cierzo. Corretearé en pijama por la nave industrial, haré horas extras, no perderé ni un segundo en fútiles cafés, ni charlas con miembros del sindicato, le haré la pelota, la almohada, lo que sea, al coordinador de departamento (coordinador de probadores de colchón, ojo) y si se ponen pesados hasta soy capaz de quitarle horas a mi alcoba. &lt;br /&gt;    Porque si uno hace conveniente cata, cómo no la harían dos si me llevo a una dama que conmigo en cama ruede. Serían pareja por el precio de uno, no tema señor director, que barato le saldré, le saldremos quiero decir, mi amada y yo, ambos dando trote al colchón, al noble producto de Aragón, en pijama como Cela, con panoplia, escupidera y la chica en tanga y camisón. Mejor prueba no habrá que la del retozo, el empuje, arañe, jadeo, griterío, humedades, brincos, olé Pikolín y sus muelles que tan bien en horizontal se afinan.&lt;br /&gt;    A estas alturas ya adivina, señor Solans (jefazo de la cosa), que le indico con notable mano izquierda la necesidad laboral que me acucia y por dónde creo que va mi futuro en el seno de tan maña empresa. Instituya de nuevo el artesano oficio que alguna impersonal maquinaria habrá sustituido. Volvamos la espalda al maquinismo, a lo impersonal de la cinta de montaje, al martillo pilón del progreso y hagamos de la industria una consecuencia del esfuerzo humano, en concreto del mío al tumbarme boca arriba muchas veces al día.&lt;br /&gt;    Que quiero estar todo el día tumbado, vamos. Y no digo más porque voy a entrenarme para todo el tajo que me espera. Cama, cama, bendita cama, de donde Adán nunca debió salir. Cama, vamos, que me perdonen que me voy al jergón. Buenas noches y con dios o sin él. Mañana más. O lo mismo no. Quién sabe, Pérez, quién sabe.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-7309968964390853440?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/7309968964390853440/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=7309968964390853440' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/7309968964390853440'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/7309968964390853440'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/09/trabajo-artesanal.html' title='Trabajo artesanal'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-3620383604030672090</id><published>2007-08-04T21:00:00.001+02:00</published><updated>2007-08-04T21:00:50.492+02:00</updated><title type='text'>Balada de mileuristas (I)</title><content type='html'>La ciudad es malva, o azul, o tal vez gris, o igual es grisazul, tal vez de ese color submarino que precede al primer rayo de sol. Subo a la azotea cada noche, cada tarde, cuando todos los colores se derraman pesados y tristes sobre los tejados, para adivinar el secreto que se esconde por encima del asfalto furioso y las fúnebres oficinas.&lt;br /&gt;     La ciudad desde aquí es cementerio de buques hundidos, un farallón de aires difíciles, una arquitectura desbaratada por los siglos y la voluntad de criminales impunes. La ciudad parecía tener un ansia de altura, de elevarse cada vez más hacia Dios, pero yo sabía que, en realidad, era el suyo un espíritu terrenal que manaba aquí y allá por entre las costuras de poblachón sitiado entre cristales. Como el pájaro atado de un cordel al suelo que trata inútilmente de echar a volar. Volar era nuestro yo más sincero y el cordel la realidad que devoraba cada vez con más saña la esperanza de alcanzar el cielo. Pero aún no parecían demasiado lejos las nubes, y más aún desde aquella azotea blanca, rosada, suburbial, nocturna.&lt;br /&gt;    En aquellas noches de hachís y azotea podía uno encontrar soluciones al amasijo de dudas que nos asolaban los días de tristeza, desamor y lumpen. Porque no era cierto que el aire de la mañana borrase nuestras miserias. Muy al contrario, ese aire nos devolvía el rumor de los autobuses, del café industrial, de los ordenadores, de las comidas recalentadas, de todas las pequeñas decepciones cotidianas. En la noche, sin embargo, podía lucir el oro denso que nos habitaba, el muñón libertario de los sueños que habían gillotinado, sucesivamente, la familia, la empresa, el mundo.&lt;br /&gt;    Políticos al servicio del pueblo hablaban por televisión y yo adivinaba en ellos un fondo gastado, como en sepia, algo a medio camino entre un congresista californiano y el director de un concesionario de la Seat. Debían sentirse encantados de haberse conocido cuando se llenaban la boca de discursos con mucha mercadotecnia de lugares comunes pero yo sentía que todo aquello era una opereta de tercera con pésimos actores y un argumento masticado hasta el vómito. Así las cosas, pronto le perdí todo interés a la política y sigo, claro está, sin recuperarlo.&lt;br /&gt;    Respecto a mis conciudadanos de trabajo y vecindario, estaban tan muertos como mi bisabuela, sumidos como estaban en sus manejos y especulaciones. Eran un mal innecesario, gentes que en general me repugnaban, dado que habían asumido como propio todo aquello que ensuciaba el paisaje de alrededor.&lt;br /&gt;    Las vecinas tenían niños, cotilleos, fajos sudorosos de dinero, y los del trabajo corbatas de jóvenes neocon, de tal modo que todos los que no eran como yo me parecían perfectamente prescindibles, tan metidos en su papel de marujas enriquecidas y ejecutivos golpistas. Unas y otros, ya digo, me la traían floja.&lt;br /&gt;     Sucede que un mileurista habita un lugar ambiguo, impreciso, poco concreto, excesivamente ilustrado para ser un menestral pero tan escaso de liquidez como un adolescente. En el metro podía distinguirlos perfectamente: desaliño estudiado, mal afeitados, libros de bolsillo, perfumados con resaca y colonia barata, adormilados, todo mala leche reconcentrada. A los treinta años se supone que uno se debe sentir completo, exultante, toda esa gilipollez hortera de la realización personal, por otro lado tan fascista. Para nosotros nada de eso era propio y además empezaba a dudar uno de la felicidad que semejante estado podía proporcionar.&lt;br /&gt;     El mileurismo es un tener a ratos al alcance de la mano el paraíso fulgente que nos fue prometido para luego sentir al acostarte que cada día estaba un poco más lejos. De modo que la mayoría del tiempo concluía uno que la teoría de los mil euros era una dialéctica de la estupidez y el fracaso traída al galope sobre el nuevo siglo. Por encima y por debajo no había sino pobreza moral y de la otra.&lt;br /&gt;     Así que estábamos en tierra de nadie, la escombrera de todos los errores cometidos desde hace medio siglo sobre nuestras espaldas, aguantando porque sino sólo se podía ser menos que cero. Alguno, claro está, accedía de vez en cuando al Edén de los despachos con secretaria, el menú ejecutivo, apartamento con piscina comunitaria, audi cargado de caballos y la novia libre de escrúpulos. Entonces puede que sí pudiera sentirse realizado y tal porque encontraba que antes de los cuarenta había conseguido acariciar un pedazo de sus sueños mientras dejaba atrás a quienes aún seguíamos recibiendo revolcones sin secretarias, caballos, novias del barrio de Salamanca ni hostias.&lt;br /&gt;    Un mileurista es un tío al que tumban sobre la lona cada diez minutos para volverse a levantar una y otra vez, mientras que a su alrededor se habla de hipotecas, hijos, televisores de plasma y vacaciones en el Caribe. Por lo demás, existía la probabilidad más o menos lejana de que un día nos fuera concedido todo eso: la probabilidad de la hipoteca, la probabilidad de los hijos, la probabilidad del Caribe. Así, éramos sólo una probabilidad. Ergo, no éramos nada.&lt;br /&gt;    Leía a Schopenhauer, aquel señor alemán tan antipático, tan pesimista y tan ácrata. Schopenhauer decía que el hombre es en el fondo un horrible animal salvaje y era como si hubiera escrito lo que yo sentía a cada paso de mi existencia. No quería ser un horrible animal de esos pero además encontraba que el premio imponía la factura de mudar en fiera depredadora. Mas, como nunca parecía llegar mi momento, aún podía sentirme víctima inocente, presta a no ser devorada sin lucha y aún a hacerme pajas sobre quien tratara de tirarse sobre mi cuello.&lt;br /&gt;    Había que esperar, pues. Con paciencia, vino y sexo, mucho sexo. Con nosotros mismos o con los demás. Sexo sin romanticismo, sin alarde ni belleza, más bien con mucha pornografía impostada, suciedad de cuarto alquilado y sabor a borrachera urgente. Luego se siente uno mal porque lleva tres pajas en un día, dos amantes en un mes o un descubierto en putas, y encima teniendo que encadenar domingos alienados porque pasó el momento de creer en Dios y en el fútbol. Todo el andamiaje de oficinista responsable, de universitario cultivado, de futuro cabeza de familia, de disciplinado contribuyente, se viene abajo en media hora de refriega lúbrica. Afortunadamente, luego hay toda una semana para reconstruirse a golpe de facturas y remordimiento.&lt;br /&gt;    Decía Bukowsky que los parados follan mejor. Sexualmente hablando, el mileurista es un parado al que se le ha permitido oler perfume caro y que de refilón pudo ver un día el tanga de la secretaria de dirección. Así que deduzcan en qué estado se encuentra su líbido. Algún médico seguro que encontrará en esto ocasión para ejemplificar alguna conducta antisocial o infantiloide. Para mí simplemente se confirma que el sexo es el pasatiempo de quien no tiene un duro y todo lo demás son ganas de tocar los cojones.&lt;br /&gt;    En realidad, el mileurista folla poco, se masturba mucho o se hace maricón. Y encima suele encamarse no con quien quiere sino con quien le deja aunque al final, inexplicablemente, acabe un poco enamorado justo a esa hora en que la ninfa de Cuatro Caminos o de Nou Barris empieza a recoger del suelo los calcetines y el sujetador. Piensa entonces que le gustaría una de esas chicas a las que no espera nadie para comer porque su vida está, decíamos ayer, completa, feliz, realizada, segura en sí misma y en su mundo. Lo que pasa es que tantas seguridades se terminan convirtiendo en un arma arrojadiza donde uno empieza echando polvos de Chanel y termina pagando números rojos de la tarjeta del Corte Inglés.&lt;br /&gt;    Así íbamos pasando el rato, los días, las cosas, entre música de transistor antiguo, cigarrillos, libros de saldo y vecinos gritones. El residuo doméstico de cada crepúsculo. Me vuelvo a subir a la azotea. La ciudad ante mí, como una amenaza y una promesa. &lt;br /&gt;    ¿Qué va a ser de nosotros?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-3620383604030672090?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/3620383604030672090/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=3620383604030672090' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/3620383604030672090'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/3620383604030672090'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/08/balada-de-mileuristas-i.html' title='Balada de mileuristas (I)'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-1845519503527329689</id><published>2007-07-26T22:29:00.000+02:00</published><updated>2007-07-26T22:30:21.623+02:00</updated><title type='text'>Prosperidad</title><content type='html'>Vaya por delante que nunca me ha gustado la lírica de barrio como no fuera en la letra de un tango. Tal vez porque he vivido en tantos que nunca ha brotado en mí ese sentimiento de pertenencia a cuatro calles y una plaza donde te conocen por tu apodo hasta los gatos. Y a lo que parece es una cuestión capital. A lo largo y ancho de los cinco continentes hay tipos sacando pecho por haber echado los dientes y los primeros polvos en la Boca, el Quartier Latin o Brooklyn. Y a mí la verdad es algo que siempre me la ha traído al fresco. La única patria posible dicen unos, añoranza del aldeano que a todos nos habita, dicen otros. Teorías hay hasta para justificar los genocidios, cómo no las va a haber para darle racionalidad y lirismo al pavor que nos produce todo lo que no sea lo que ya conocemos. &lt;br /&gt;      En España, tan conservadores de no sé exactamente qué, esto del barrio siempre ha estado metido hasta el tuétano de la tribu mayormente porque no hay cosa más ibérica que ese individualismo feroz donde el del otro lado de la manzana es extraño, ajeno y probablemente un hijoputa al que habría que pisarle el cuello hasta morir. Y así tenemos que es cosa de mucho relumbrón llevar escrito en el pecho, literalmente, la pertenencia al Clot, a Triana, a Bouzas,  o a la margen izquierda de no sé qué ría. Y en Madrid para qué les voy a contar. Para mí que aquí hay hasta una competición entre Vallecas, Carabancheles, Villaverdes, Malasañas, Argüelles y yo qué sé más. Cuando me vine a vivir aquí me preguntaba la gente dónde sentaba mis reales y al instante psicoanalizaban mi persona en función del lugar en que colgaba el sombrero. Claro, cualquiera les decía que todas mis casas desde los veintipocos años han sido fruto de la más intrascendente casualidad.&lt;br /&gt;     Punto y aparte. Me imagino que a estas alturas de la lectura habré perdido el afecto de no pocos amigos abrazados a su querido barrio como al culo de la novia. No se me cabreen y sigan leyendo, que lo mismo hasta echan unas risas. Porque, contradictorio que es uno, a día de hoy debo reconocer que he encontrado algo parecido a ese sentimiento de apego que todos debéis sentir por el cielo suburbano que os vio nacer y al que es probable sólo volváis ahora para comer con los viejos en domingo. Hablo, claro está, de Prosperidad.&lt;br /&gt;     Llevo aquí cuatro años. Ya digo, llegué de casualidad. Algunos cuentan que fue porque tenía enfrente el curro pero no es cierto. Todo fue un anuncio apresurado en el periódico, el vistazo de rigor por los bares de la zona y un casero que buscaba con premura racista unos inquilinos españoles, cotizantes y que no llevaran el pelo de colores. Unos triunfadores natos, ya ven. Luego ha sido un ir queriéndonos poquito a poco, con nuestros baches, nuestras señoras gordas, nuestros parroquianos desconfiados, nuestra melancolía dominical de barrio apartado pero, en fin, ya le tengo cogido el punto y para mí que nos va a costar trabajo separarnos.&lt;br /&gt;    Es curiosa la historia de Prosperidad, historia que probablemente desconozcan no sólo los madrileños, sino también la mayoría de mis convecinos. La cosa fue más o menos que al comienzos del siglo XX, el regeneracionismo burgués de los Sagasta, Maura, Dato y compañía decidió que el porvenir de las grandes ciudades españolas, insalubres y hacinadas, estaba en los ensanches, barrios enteros diseñados a golpe de tiralíneas en terrenos donde aún se enseñoreaban cabras y trigales. Como ven, la Historia se repite constantemente, mis queridos madrileños de las Tablas y Sanchinarro.&lt;br /&gt;    Así las cosas, en Madrid se decidió meter la piqueta en dirección este, hacia el Henares, igual por ver si la avalancha de inmigrantes que llegaban del Sur se equivocaban y acababan en Alcalá o Guadalajara. Pero sucedía que la Corte encontraba su fin a comienzos del siglo pasado en el barrio de Salamanca, que ya casi era lo que hoy es. Imaginen el sofoco de las señoras de Serrano teniendo a la vuelta de la esquina a todos los menestrales de gorra y pan con chorizo, no se podía consentir, oiga. De tal forma que se decidió que los nuevos barrios de la Guindalera y Colonia Jardín tuvieran como objeto darle habitación a una pequeña burguesía más tolerable a la vista y al olfato.&lt;br /&gt;    Sin embargo, toda ciudad crea espontáneamente sus arrabales y donde el ensanche puso frontera a la villa, inevitablemente buscó cobijo quienes nunca son tenidos en cuenta en la mesa de ministros, alcaldes y arquitectos. Hay un chiste antiguo que aún recuerda aquello de que un día Madrid se despertó y había cagado Prosperidad. Más o menos, así fue. En la tierra de nadie, entre la Guindalera y la calle Cartagena, quedó un dédalo de corralas, hotelitos y tabernas que con el tiempo y la especulación inmobiliaria nos dio el suelo donde ahora escribo.&lt;br /&gt;    Habría mucho que decir al respecto, claro. Hablar del primer tranvía hasta Diego de León, del Rockola, de la escuela popular, del viejo cine Covadonga -vulgo Covacha-, de la plaza que fue lugar de encuentro y Gallardón hace poco logró hacer de paso. No tengo tanto tiempo y supongo que ustedes menos ganas si no es con una copa entre las manos. Pero es una bonita historia. Algún día quedamos y se la cuento.&lt;br /&gt;     Pero todo esto iba a que estoy cómodo aquí. Me encuentro, vamos. Tengo unos cuantos bares que no están mal, dos librerías, un mercado con pescado fresquito y hasta al Krahe de vecino, lo cual, en suma, es todo un privilegio. Ultimamente anda tocando mucho los cojones algún abuelete con ganas de hacer el agosto inmobiliario a costa del albañil ecuatoriano y del andaluz mileurista pero yo creo que resistiremos por un tiempo. Si me voy les aviso.&lt;br /&gt;     En suma, que se dejen caer por la Prospe un día, nos iremos a tomar una caña y a echarle un ojo al culo de alguna que yo me sé. Seguro que lo disfrutan y si no, pues ya les busco lo que más les plazca. Porque ya saben, como decía el otro, aquí en mi barrio, lo que tú buscas tendrás. Y que yo lo vea.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-1845519503527329689?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/1845519503527329689/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=1845519503527329689' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/1845519503527329689'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/1845519503527329689'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/07/prosperidad.html' title='Prosperidad'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-8319793203750137738</id><published>2007-07-24T22:52:00.000+02:00</published><updated>2007-07-24T22:53:48.160+02:00</updated><title type='text'>Mi hermano el torero</title><content type='html'>Para Nerea y Cayetano, con amor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       A mi hermano el torero se le ponían los seiscientos fuera de cacho cuando aún éramos chinorris en la esquina de nuestra calle. Y aunque la calle era avenida y mi hermano aún no había tomado la alternativa de la mano de Chenel, se soltaba unas chicuelinas con un jersey de pico que ya podía haber levantado la cabeza el Guerra para ver lo que por Gran Vía Parque se meneaba.&lt;br /&gt;      Cayetano tenía, tiene, nombre de torero antiguo y afición de familia cordobesa hasta las cachas, de los que habían visto partirse el pecho a Manolete en Linares o derribar entre lagrimones el Coso de Tejares. Yo, claro, no era más que un advenedizo con veleidades de puntillero en plaza portátil y luego, con los años y las melopeas se ha consolidado nuestra trayectoria, pues aquí el fenómeno sigue pegado desde Cartagena a la taleguilla de Talavante y yo me conformo con hacer verónicas horrendas a toros que están por nacer.&lt;br /&gt;      Un poner. Una vez nos fuimos a un documental sobre Manolete y ponían al Monstruo de fascista y drogata para arriba. Cayetano casi le pega fuego al local y a mí la cosa como que me la trajo al pairo. Lo mismo entonces descubrí la distancia que separa el tomarse las cosas a pecho y el ser un despreocupado de casi todo lo que anda por la calle. Manolete no era más que un hombre por encima del bien y del mal, como todos los cordobeses, y lo demás es mayormente literatura, añoranzas del maestro Tomás y una canción, por cierto admirable, de Joaquín Sabina. Pero aquí el padrino de mis hijos imposibles se puso como un basilisco y, conociéndole, yo creo que aún le dura el cabreo.&lt;br /&gt;      Luego, como suele pasar, el director de lidia se enamoró de un bombón murciano y acá que andamos la cuadrilla dando cabezazos y malos quites hasta que venga un día de estos a reaparecer como Juncal en la Maestranza, pues ya saben que lo del próximo Califa se vende caro. Y aviso a Villán para que cuando vuelva su pluma no lo maltrate, a Victorino para que sus hijos no hagan sufrir a la señá Mercedes, a Luis Francisco para que nos aguante de pie lo justo para pasarle los trastos manque sea recosido hasta el alma.&lt;br /&gt;      Y que yo lo vea, compañero del alma, compañero, con un pie en el albero, mordiendo olivo y ganas entre nubes de tabaco como Paula o presto a sacarnos con los pies por delante para luego volver, siempre volver, sin la frente marchita,  la risa gastada y mil pares de cojones. Los cojones de mi hermano, ay mi henmano, el bueno del Cayetano.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-8319793203750137738?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/8319793203750137738/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=8319793203750137738' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/8319793203750137738'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/8319793203750137738'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/07/mi-hermano-el-torero.html' title='Mi hermano el torero'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-1983786558974248580</id><published>2007-07-24T22:13:00.000+02:00</published><updated>2007-07-24T22:14:56.308+02:00</updated><title type='text'>La carta de un ministro que no pudo ser</title><content type='html'>Estoy poniendo en orden mis papeles. El correo, facturas, impagos, cosas de esa jaez. Este mes me han cortado el teléfono pero he recuperado la corriente eléctrica, algo de lo que en Barcelona no pueden presumir. Empatado, pues. Propaganda, una carta amenazante de un vecino envidioso, más propaganda, invitaciones de boda -seis o siete-, una felicitación de las navidades pasadas y, oh dioses al fin escucháis mis ruegos, un sobre con membrete oficial, Gobierno de España, cosa de mucho nivel.&lt;br /&gt;     Trémulo, conmovido, abro la misiva y descubro, de su puño y letra, una invitación del señor presidente del gobierno para asumir un ministerio sin cartera, un cargo sin duda al que me empuja por el buen criterio, conocimiento distinguido de las cosas y manifiesta cualificación de la que hago gala en todos mis aconteceres diarios. Hasta nuestro augusto líder habrá llegado noticia del exacto conocimiento que poseo de lo que en la calle acontece, del respeto con que me escucha lo más granado de la alta sociedad y la abierta simpatía que me profesa lo más bajuno de la Corte: diputados, ejecutivos, taxistas, zapateros, asistentas, secretarias, concejales, taquígrafos, barrenderos, payasos, lampistas, cobradores, poceros, barrenderos, telefonistas, practicantes, enterradores, oficinistas, estudiantes, nigromantes,  madrileños todos, en fin, gozadores de mis buenas obras y mejores frutos.&lt;br /&gt;    Sin duda querrá el presidente que acometa notables reformas, asesore ministerios varios, vamos, que sea el timón al que agarrarse en esta nueva etapa que al parecer quiere abrir para su mandato de por sí tan lleno de bondades, bonanzas y virtudes.  Así que me dispongo a responderle con mi mejor prosa, esperando que las palabras de tan humilde ciudadano se correspondan con los deseos de nuestro amantísimo presidente. Y digo así:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Excelentísimo señor:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Recibida su misiva con notable entusiasmo, conmovido por el honor que me hace su propuesta de integrarme en el gobierno de todos los españoles debo, sin embargo, una vez pasado el emocionante impulso inicial, rechazar tan egregia invitación. Son motivos de peso, meditados largo tiempo, los que me llevan a tomar semejante decisión. Expongo a continuación las razones que, espero, sabrá entender con la paciencia, comprensión y talante a los que nos tiene acostumbrados.&lt;br /&gt;    Mira, hijolagranputa, no entraba a formar parte de tu gobierno ni de ningún otro nada más que por darme el gusto de ver si todos los ministros del mundo tenéis la misma cara de cabrones que exhibís por la tele. Valiente desvergüenza te gastas para llamarme a tu nauseabundo lado, a mí, que me levanto cada mañana cagándome mil veces en lo que representas, en tus corruptelas, tus manejos, tus trampas, tu venga darle por retambufa a mi persona mientras repites por enésima vez que eres lo mejor que podría haber votado, yo que no me he dignado a colaborar en la zafia verbena que organizáis cada cuatro años tú y tus secuaces.&lt;br /&gt;    Igual me estoy precipitando pero porque lo mismo ya no me das la oportunidad de entrar en alguna oficina ministerial donde dar rienda suelta a mis mejores sueños pirómanos, porque seguro que ya no me llevas a cumplimentar al rey y a toda su jodida familia de chupasangres, a visitar al presidente del Congreso y sus trescientos cincuenta ladrones, a entrevistarme con tus amigotes de donde el gabacho, el guiri, o de los gringos su emperador.&lt;br /&gt;    Así que te animo a que este papel según te alcance lo utilices de envoltorio para un vergajo de buen porte y lo metas por el agujero más amplio que en tu cuerpo encuentres. Conocidas tus apetencias sodomitas seguro que no te será difícil encontrarlo. Y si por casualidad estas líneas llegan a ofenderte (como, por otro lado, espero), animo a que me mandes un piquete de guardiaciviles, una bandera de la Legión, la guardia municipal de Valdemoro, catorce mossos de escuadra, el parque de bomberos de Usera, la Guardia Real y a tu puta madre con su perro Rififí, que yo aquí los espero, donde el remite, ansioso de repetirles punto por punto esta carta que espero haya sido lo suficientemente clara para que la digiera el cerebro de borrico que te habita.&lt;br /&gt;    Sin nada más que añadir, me pone a los pies de su señora y de sus hijas si las hubiere. A sus hijos, como al padre, que les vayan dando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Un cordial saludo     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;    P.D: Publico en Internet estas líneas por si al servicio de Correos o a la oficina de Moncloa le da por censurar su contenido que, visto lo visto, son costumbres muy en boga de un tiempo a esta parte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-1983786558974248580?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/1983786558974248580/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=1983786558974248580' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/1983786558974248580'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/1983786558974248580'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/07/la-carta-de-un-ministro-que-no-pudo-ser.html' title='La carta de un ministro que no pudo ser'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-973058799890770185</id><published>2007-07-23T23:17:00.002+02:00</published><updated>2007-07-23T23:36:41.124+02:00</updated><title type='text'>Como panes</title><content type='html'>Así son las hostias que me quieren calzar mi jefe, mi portero, Manolo, Amando, Montse, Marijose, el vecino de enfrente, doña Eladia y su loro, mi padre, mi apócrifa hermana, el difunto tío tercero, el barbero por calvo, el pescadero por feo, la tuna de Derecho,  la primera Ana de mi vida, la única Rocío de mis entretelas, el párroco de aquí, putas de allá, las camareras de Malasaña, los veinticinco de Alderetes, un camello en Granada, aquel chalado del Born, aprendices de poeta, versolaris del rock, la ETA si de mí supiera, la Corona si no me ignorara, el Cristo por faroles, so virgen del Pilar, ese africano en Madrid, todos los EEUU (menos Woody, Martin y el Clint), algún ultrasur, progresistas, comunistas, fascistas, ciclistas, columnistas, dentistas, la parca, la mosca, la urna, la estafa, casi todos los taxistas en Madrid, casi ningún ministro por CNT, la madre del borrego, la señora de Ramoncín, los especuladores de Prosperidad -marchantes de lo fatal-, Gallardón, Zapatero, los números de la Civil, el mal bodeguero, el que dijo digo cuando, ay, si era en Sevilla por Corredor el Diego, todas las tarjetas rojas de mi Ra, todos los soliloquios de la pared, de Javi su abstinencia, de Pedro la ausencia, miopía, celos, cajeros, directores, gripes, juanetes, abstemios, besos de caridad, cuitas del Pepe, zumo de limón, el Marca, el Sport, el As, el cierre a blancas, el quinto malo, el sudor, acreedores, ripios, gritos, Morales en secano, mojadas invernizas en Abril, un mechero sin gas, un burdo rumor, una factura en el buzón, las pegas, los pufos, el mal costo, el buen ciudadano, tirrias, fobias, brutos, chaparrones en Usera, granizo en Alcalá, en fin, ese triste saber que me debo, con duda, alguna vez y tan pálido, mal morir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-973058799890770185?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/973058799890770185/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=973058799890770185' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/973058799890770185'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/973058799890770185'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/07/como-panes.html' title='Como panes'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-9064898819596480345</id><published>2007-07-23T23:17:00.001+02:00</published><updated>2007-07-23T23:17:24.354+02:00</updated><title type='text'>Todo por la mosca</title><content type='html'>Estoy sentado en la acera viendo arder mi casa. Bueno, yo y los otros diecisiete vecinos, dos perros, una gata tuerta y el aterrorizado loro de doña Eladia, la jubilada del tercero que hasta ahora lleva la peor parte de esta catástrofe. Espero que se recupere del síncope que ha sufrido hace diez minutos al recordar que se había dejado bajo el colchón la media que albergaba las joyas de la familia.&lt;br /&gt;       Y todo por la mosca. La puta mosca. Yo que estaba tan tranquilo haciendo el crucigrama, domingo de periódicos y resaca, acabo pegándole fuego al piso, al vencindario y me dice un sargento de bomberos que suerte habrá si el fuego no pasa al bloque paredaño. Qué aciago día, vive Dios. Ya empiezan a llegar los chicos de la prensa, espero que no saquen esto por TVE, que de lo contrario no va a haber cojones de volver por Córdoba en al menos un lustro.&lt;br /&gt;       Fatalidad, decía el otro. Ya lo decía mi padre, no seas tan obsesivo con las cosas, nada es para tanto. Nos ha jodido, menos una mosca. Una mosca a la que se le ha puesto en la trompa posarse en mi periódico, primero con timidez enamorada, luego, confiada por lo distraído de mis manotazos, impúdica, arrojada, como diciendo he aquí mis poderes. En ese momento ya se me han empezado a inflar las narices, a sentirme un poco objeto sexual, trozo de carne, una víctima de la hambrienta lascivia de tan salido insecto. Así que he optado por poner distancia entre los dos, me he ido a la cocina para hacer café, lavar los platos, fumar, desolarme con el estado del frigorífico, quitarme las ganas de planchar una camisa. Pero he aquí que al volver seguía ella posada sobre el sofá, despatarrada, como diciendo ven a mí, moreno, y oiga, yo los domingos es que no estoy para putones y menos para los que en suma no quieren sino chuparme la sangre.&lt;br /&gt;       Y la intento echar a patadas, a ruegos, a insultos, a bofetadas, y la descarada se me cachondea cuando la invito a salir por el balcón igual que cuando lo hice, todo caballero, por la puerta. Así que me cabreo y con el periódico hecho espada triunfadora la he perseguido hasta el dormitorio, a cama deshecha, derribando la lámpara, la mesilla de noche, una estantería con trece libros de ensayo y ochenta ejemplares de Playboy, tropezando con la radio, maldiciendo mientras ella se chancea desde la manga de una americana que nunca me puse, so hijalagranputa.&lt;br /&gt;       Así que esto ya se ha convertido en una cuestión personal, y agarro grande complejo de asesino en serie, me voy a la despensa y arramblo con el spray de aspecto más terrorífico que encuentro, un desengrasante para el horno de fabricación china que probablemente sólo pase los controles sanitarios de Burkina Faso, me dirijo de nuevo al salón y aquello ya es un Waterloo de improperios, rociadas, aleteos, muebles destrozados, libros desengrasados, zumbidos y rechinar de dientes. Media hora después, la edad, el tabaquismo, el agotarse mi spray, obligome a rendir el campo a un enemigo que seguía impertérrito y descojonado sobre el quicio de la ventana. "Pica si quieres, muerde, chupa, recoje tu premio", hube de concederle a tan ágil oponente, resignado como estaba a una larga de noche de insomnio y ronchas. Agotado estaba, así que me dispuse a encamarme y que allí fuera lo que la mosca quisiera pero antes solicité y obtuve permiso para el último cigarro. Poco imaginaba yo hasta el punto en que se puede avivar eso que llaman calor de hogar.&lt;br /&gt;       Sucedió que era tal la cantidad de oriental desengrasante cubriendo la habitación, que a la primera brizna de ceniza incandescente huida del extremo de mi cigarro, fue todo averno, apocalipsis, cataclismo, caldera del Botero, correr para salvar lo insustituible, retratos de mamá, la agenda de mis amantes, la botella de Vega Sicilia que nunca abro, esa camisa azul que me hace tan buen mozo. Y corro, corro, corro escaleras abajo, bendito primer piso, atropello al portero que ya se dispone a baldear agua, alcanzo la calle, toso, vuelvo a toser, retoso, un día de estos me tengo que quitar de fumar ¿o es que estoy intoxicado? Por si acaso entro en el bar de enfrente y me acogen compasivos, los brazos abiertos, qué quiere tomar joven, agua dadle agua, y yo que no, que no, que mejor un doble fresquito, bien sudado, que quita más la sed.&lt;br /&gt;       Total, que aquí andamos, como en fallas: fuego, cerveza y mucho jolgorio de vecinos, policías, bomberos, curiosos y la madre que les parió a todos. A ver qué dicen cuando se enteren dónde ha empezado el baile. Igual hasta me empapelan. Imprudencias varias y todo eso. Mejor me refugio donde el Jiménez, que es licenciado por partida doble y da mucho lustre cuando te sigue hasta el Rastro la autoridad. Emboco el metro, pues. Y en esto que sorprendo a la mosca detrás. La puta mosca. Arde mi casa, arden mis vecinos, y sin librarme de la mosca. Echate al hombre, compañera. Bendita mosca.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-9064898819596480345?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/9064898819596480345/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=9064898819596480345' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/9064898819596480345'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/9064898819596480345'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/07/todo-por-la-mosca.html' title='Todo por la mosca'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-7813282866925205320</id><published>2007-07-19T21:42:00.000+02:00</published><updated>2007-07-19T22:18:32.031+02:00</updated><title type='text'>Glorificacion del coño</title><content type='html'>Mi lengua tiene ratos de guadaña,&lt;br /&gt;      de saliva veloz, embravecida,&lt;br /&gt;      brutal de sexo y turbia desnudez,&lt;br /&gt;      agua de vuestra oculta fantasía&lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;                                  Jacinto Aguilar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Qué calidez, qué refugio del guerrero, qué consuelo de hipoteca, atasco y resaca, qué sentirse desfallecer de calma entre lo más tibio de la mujer, en su bahía de mar tan ufano. No hubo nunca esfuerzo más dulce que el de atracar con marea alta, descubrir nuevas calas donde beber su agua y su sal, acariciar con las mejillas el suave matorral de las dunas, adentrarse tierra adentro abandonado al aroma denso de su perpetuo estío.&lt;br /&gt;     En mis sueños de marino solitario quise ser patrón que amarrase cada noche en distinto puerto, áncora sumergida en mares diversos, en bulliciosas bahías francesas, en calas recogidas de Andalucía, en tropicales estuarios, en anchurosas playas americanas. Toda la costa quise recorrer a un lado y otro del ancho mundo, beber de todos los océanos, sumergirme profundo hasta las más recónditas fosas abisales.&lt;br /&gt;     Estudiaba preciso cada rompiente, cada maravilloso pliegue de la costa, igual un monte ribereño de oscura presencia que el interior de un golfo pálido, tan rosado su paisaje. No tenía tal vez sino la esperanza de encontrar un nuevo mar del Plata oloroso a buenos aires queridos, aromas venturosos de salitre y miel.&lt;br /&gt;    De todo encontré en mis viajes y pocas veces hube de sufrir mayor desaliento. Tal vez sólo aquélla ocasión en que un prometedor Pacífico se reveló tempestad de sargazo y mar gruesa por más que intentara raudo plegar mi vela. Y digo Pacífico porque así de dulce imaginaba yo el secreto de aquella dama que añoraba desde Murcia esta bendita Prosperidad. Pero no, fue mayor el deseo que su calma y embates me propinó que creí hundida mi carga hasta con salvavidas.&lt;br /&gt;    Mas, ya digo, devoción y placer casi siempre encontré entre tanta cadera. Pues ¿Qué puede sino encontrar un joven venturoso más acá de un muslo, más allá de un ombligo? ¿Puede haber mayor trémulo goce que deslizar un dedo bajo el encaje que oculta un tenue vello de gacela joven o, mejor aún, su ausencia? El premio debajo espera, todo candor, todo ansia nueva, todo tal vez premura por lo que será largo solazarse en la -ojalá- habilidad del amante.&lt;br /&gt;    Preciso a estas tórridas alturas de la conmiseración que me puedan otorgar los más castos de mis lectores, pues ya sé del escándalo que producen las cosas de sofá, hamaca o alcoba cuando no son fruto de la secreta contemplación de maese Vidal o de Celia la sin par. Pero sucede que no creo incurrir en mal por estas alabanzas donde no soy bárbaro ni soez, ni falto ni excesivo, ni macho castigador ni misógino desdeñoso. Sólo soy, ya ven, admiración, elogio, cumplido, inocente verso zurcido en un ribete de finísima lencería o, mal estudiante de pubis ajenos, piolet en tu monte, oh Venus, clavado.&lt;br /&gt;    Y de todos quisiera escribir, todos contemplar, mas sólo uno me es felizmente hoy ofrecido, uno que no pienso cantar porque bastante sabe en la penumbra cuánto lo puedo amar. Injusto para vosotros es, ya lo sé, pero uno que nunca fue caballero, al menos quiso arrimarse a una dama y las damas, amigos míos, nunca tuvieron entrepierna.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-7813282866925205320?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/7813282866925205320/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=7813282866925205320' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/7813282866925205320'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/7813282866925205320'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/07/glorificacion-del-coo.html' title='Glorificacion del coño'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-1482769425996527577</id><published>2007-07-18T23:32:00.000+02:00</published><updated>2007-07-19T22:20:54.700+02:00</updated><title type='text'>Romance de la secretaria casquivana y el ejecutivo traveston</title><content type='html'>La bella Inés presumía del culo mejor forjado de todo Azca. Su esfuerzo le costaba. Hora y media de gimnasio tras un parco bocadillo vegetal, natación al atardecer, pilates, sauna, ayunos de fin de semana, nada era suficiente para que ese sobresaliente trasero se mantuviera firme, enhiesto, terso y duro como acero de bola china. &lt;br /&gt;     Y qué decir del resto de su perfil si era incomparable su pecho altivo, bronceado aun en diciembre su cutis, pulido el verbo por los mejores educandos del Liceo Francés, la universidad privada, el curso de postgrado que mileuristas sólo soñaron. No podía ser más lucida su presencia en los despachos de dirección, entre maderas nobles, corbatas de seda y engominados piropos.&lt;br /&gt;     Se permitió hasta tener quien le ordenara, o mejor, quien solicitara su ayuda, pues tenía un fondo altruista, un deseo enloquecedor de entregarse a los demás confesó una noche con dos Absolut de más. Odiaba tomar decisiones, iniciativas, cosas que, en fin, correspondían al macho ejecutor. Así que buceaba orgullosa, entre las dos aguas del poder y la áurea servidumbre, por encima de todo que no fuera la odiosa decadencia anunciada de cada cumpleaños.&lt;br /&gt;      Mas una tarde de miércoles santo, cuando las horas corrían veloces hacia el avión que debía llevarla en tan señalado puente hasta Formentera, EL entró por la puerta de su despacho. Al primer vistazo lo supo arrogante, seductor, acostumbrado a embridar de Porsche para arriba, paseado en reservados donde sólo los elegidos tienen cobijo y saludo. Ignoraba aún que por el camino EL se había almorzado en Jockey con un concejal y un asesor inmobilliario de fuste, que había tomado una ducha rápida en su apartamento junto al Villamagna, que venía contento porque esa tarde cerraba un contrato que le subvencionaba diez días en Bariloche y mucho, mucho más.&lt;br /&gt;      Se hizo dueño de la situación desde el principio. La tierna Inés, en aquella enmoquetada orilla, no fue capaz sino de reír, balbucear, asentir con escasa presencia de ánimo ante el halcón que sobre su escritorio la invitaba a cenar con caída de ojos, demora tu vuelo, un sitio bonito y tranquilo, cava, velas, centollo, luego te acerco, todo el tiempo del mundo. Tú sabes.&lt;br /&gt;      Dijo sí, claro. Apenas recordó al salir de la ducha que debía cancelar su vuelo de media noche en primera, el hotel costero, el crucero de tres días, avisar a Paloma y Marta, qué cabrona tía, no nos hagas esto, lo siento, estoy fatal, la cabeza, la barriga, el mes, ya sabes, cada vez me alcanza antes, no voy a salir de la cama y lo dijo con media sonrisa que le supo a glorioso pecado carnal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      Intermedio dedicado a que la dama elija vestuario y yo me pueda poner un whisky.&lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Hasta bien entrada la madrugada, a Inés le supo el hombre a dulcísimos vino y miel. Vino de la cena, Vega Sicilia del 91, dos botellas con vistas al paseo de Recoletos y la miel de azahar que EL quiso derramar entre sus muslos antes de aplicarle profundo trabajo de lengua. Inés principió a consentir en tan pegajoso juego por el placer creado, continuó gozando a entraña abierta y acabose con espamos de mujer enamorada. Ahorro a los que aún fueran puros la gimnasia erótica que sucedió a tanta miel, tanta saliva, tanto jadeo, tanta coña, vamos.&lt;br /&gt;      Pero el destino es fiera cruel, amigos. Cuando mayor fue la felicidad de nuestra beldad al rozar el cuerpo de su amante mientras teñía de sol el gallo (sabido es lo de correr al alba, ay, amor mío, al alba), todo fue torcerse, todo fue una sorpresa más y no tan agradable. Sucedió que en alguna hora de acabado sueño, cuando Inés soñaba con angelitos del barrio de Salamanca, quiso EL O LO QUE FUERA, en levantarse y no encontrar mejor pijama que el tanga de cuidado encaje de ella, el liguero de provocadora negrura, medias a juego y una peluca trigueña que sólo algún dependiente de la calle Hortaleza sabe el lúbrico día que fue adquirida.&lt;br /&gt;      Así que allí tuvimos horror, gritos, votos a tal, llorar y rechinar de dientes, guei, guei y nada más que guei, disculpas de travesti con resaca, mi bisexualidad no es una barrera entre nosotros, todo eso que EL pensó poder compensar con un crujir de billetera. Mas era ya tarde entre los dos. Una educación cristiana acompleja mucho y la bella Inés tenía sus vicios, sus fantasías, sus excesos, pero nunca estuvo el acostarse con George Clooney y desayunar con Charlize Theron sin afeitar.&lt;br /&gt;     Qué hubieran hecho ustedes, lectoras de probada vergüenza, femineidad y sensatez sino tomar con pánico el ascensor, levantar el dedo ya desde el portal y gritar sobrecogidas en pos de un taxista comprensivo. Luego todo fue un jueves también santo en la ducha, geles, champús, cremas, zotal si hubiere, que en mi cuerpo de Serrano no entra gente así, que una es muy moderna pero muy decente, que una es riojana, qué horror de Madrid, si ya lo decía mamá, esto es un hoyo, depravados, maricones, drogadictos y así, yo me vuelvo al norte que con suerte encuentro a un señor de Gecho, gente como Dios manda, vascos, nada como un vasco, tan cristianos, tan hombrones, tan de sus cosas, tan de su temor de Arzallus.&lt;br /&gt;     Luego, cuando todo fue crema hidratante, sofá, cotilleos de sociedad y cuché, la conciencia quiso adormilarse, la bella encontró reposo, y en la calada melancólica de un Madrid abrileño creyó olvidar lo acontecido en la infausta jornada con el relajo de una Pompadour republicana.&lt;br /&gt;     Inés se asoma al balcón y mira a un barrendero detenido en medio del atardecer malva de Claudio Coello. Es un africano disfrazado de fósforo municipal y, casi como ella, fuma en una esquina mientras se apoya, distraído, en la papelera que acaba de vaciar. Y la bella tan de impudicia renovada, piensa que ese sí que tiene que ser todo un hombre, ese sí que no estará al amanecer, ese le da de hostias al de la peluca. Mira hacia los lados, Madrid es un páramo que descansa en Benidorm y lo mismo ese chico me escucha desde aquí, una voz, una invitación, una cosa rápida, qué apuro, pero total, si mañana es festivo, si mañana será otro día. Igual no me muevo de aquí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-1482769425996527577?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/1482769425996527577/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=1482769425996527577' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/1482769425996527577'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/1482769425996527577'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/07/romance-de-la-secretaria-casquivana-y.html' title='Romance de la secretaria casquivana y el ejecutivo traveston'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-7484878163147361026</id><published>2007-07-17T21:58:00.000+02:00</published><updated>2007-07-17T21:59:29.309+02:00</updated><title type='text'>La bodega Cañizares</title><content type='html'>Qué fue primero huevo o gallina, barra o bodeguero, Rafa o el Cañizares. Está empotrada en una bocacalle de Prosperidad, donde el barrio de toda la vida culmina en zona residencial levantada sobre antiguas vaquerizas. Lo advierto por si ven rebosar ocasionalmente bosta por el sumidero de alguna piscina particular.&lt;br /&gt;     Pero a lo que vamos. La bodega de Cañizares es de las pocas que van quedando con tal apelativo en estos pagos donde antaño la taberna de diseño no casaba con el codo grasiento de los parroquianos. Ah, vieja Prospe de punkis, menestrales y Covacha, qué despeinada te ha dejado el nuevo siglo. Yo no vi el barrio de antaño pero aún la escupen de vez en cuando los porteros más viejos, algún hippie nostágico y José, el barbero que me trasquila mensualmente por diez eurazos de mis amores.&lt;br /&gt;     No sé si por entonces estaba ya lo del Cañizares porque en invierno se llena tanto que no hay quien entable conversación sino con su propio cigarro y en verano la calor nos saca a todos a la calle frente al ventanuco por donde se trasegan las raciones de chorizo. Luego está que Rafa tiene un verbo rudo, casi incomprensible, de manchego fronterizo que haría sonrojar al amigo Sancho.&lt;br /&gt;     Sólo un par de veces hice tertulia con el encargado, camarero, telefonista, cocinero y todo lo demás. Era cuando andaba la Lola por aquí entre ración y ración y yo creo que el muy sinvergüenza quería darle a la sin hueso no por otra razón que entreverle el escote a la señora de maese Alejandro. Por lo que sé, el hombre cruza dos veces al día la provincia de Madrid desde/ hasta Pinto, por una carretera, la de Andalucía, que maldice tanto como al alcalde Gallardón. &lt;br /&gt;    Y es que hay mucho tabernero de izquierdas en Madrid. Digo yo porque cuando el personal se toma dos copas siempre se desinhibe mucho y es más entretenido y menos acongojante, donde va a parar, escuchar las paridas de un rojeras chuza que las burradas salvapatrias de una persona de orden con una copita de más y, afortunadamente, una pistola de menos. &lt;br /&gt;    Una vez hasta montó un follón el Rafa con los municipales cuando quisieron multarle porque hacíamos mucho corro a la puerta de la bodega caña en mano y soltó aquello glorioso de "esto no es cosa de botellón, guardia, esto es cosa de botellín". Le quitaron la multa, claro, que la risa era mucha, mayor el sofoco de Agosto y ni les cuento la mala leche de la multitud que rodeaba el coche patrulla. &lt;br /&gt;     Ultimamente no bajo mucho al Cañi. Demasiadas multitudes para tomarse un par de cañas. Las manifestaciones de borrachos deben ser como Dios manda, en local cerrado o verbena abierta y a las tres de la mañana. Para todo lo demás me placen los sitios donde no mojo pan en ración ajena ni me apagan el cigarro en la copa. Pero le tengo cariño al garito en cuestión, un día de estos me tengo que bajar con el Pérez a tomarme algo, aunque sea por ver si aún me guardan en el rincón de siempre la botella de Jonnie Walker que compró una noche Rafa después de mucho negarse porque decía que en su bar no se servían excentricidades. Un abrazo compadre. Nos vemos en el bar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-7484878163147361026?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/7484878163147361026/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=7484878163147361026' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/7484878163147361026'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/7484878163147361026'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/07/la-bodega-caizares.html' title='La bodega Cañizares'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-3796328114196895985</id><published>2007-06-29T00:15:00.000+02:00</published><updated>2007-07-17T22:03:00.775+02:00</updated><title type='text'>Verano, 07</title><content type='html'>Esta tarde me he sentado a tomarme una caña. Es un bar pequeño, de barrio, de esos que llevan puestos en una esquina toda la vida, tal vez desde cuando, como dice Jose el barbero, Prosperidad terminaba en unas vaquerizas donde hoy se levanta el edificio de IBM. Le he dado un par de sorbos cortos a la cerveza, me he encendido un cigarro y durante un instante pretendo convencerme de que tengo ganas de leer. Pero no, ni de coña, para qué nos vamos a engañar, si es un jueves de verano primerizo, las jais están en flor y encima me ha dado esto de salir por darle el nonagésimo empujón al Ulises de James Joyce, coñazo importante.&lt;br /&gt;      Así que dejo el libro sobre la mesa y me dedico al noble arte de contemplar las musarañas. Qué gusto mirar sin ver, ventilar la retina, que decía uno del Realejo. Mira que ha llovido, Paquito. Bendito y paseado Realejo. No he pisado la plaza de la Magdalena desde hace años, desde el día que bajé a ver a mi compadre Rafael a la facultad y no estaba, claro, y no conocía a nadie en el bar porque según me dijeron habían prohibido vender alcohol muchos meses atrás. La primavera pasada estuve cerca, frente a la iglesia de San Andrés. Paseaba por primera vez a la Rubia en los barrios de naranjo y taberna y sin querer fui a parar a la esquina donde estaba la tienda del Marcos, esa de maniquíes con mono azul y casco de albañil. Por un momento pensé en bajar, echar un ojo por si seguía el empedrado de guijarros, el puesto de caracoles, la maltratada sala Nervios, donde una madrugada se electrocutaban los labios de Jorge Martínez cantando eso del hombre solitario. No fui, claro, porque eran las doce de la noche y nunca entendí qué se le ha perdido a nadie allí cuando cierra la noche si no quiere pillar o tomarse un medio matagripes. Y la nena y yo no estábamos entonces para eso. &lt;br /&gt;      Pasa Vicente, el portero de mi casa, con los andares de compás abierto, como si se hubiera cagado en Pascua sin que aún haber encontrado papel con qué limpiar. Me saluda y hasta creo que hace intentos de darme conversación. Nunca he conocido a nadie sin estar borracho que se le entendiera menos hablando. Yo creo que debió criarse en uno de esos pueblos castellanos donde aún esperan el regreso del Cid y que la cosa del chamullar viene a ser un decirse buenos días, buenas noches y venga gritarle a las ovejas. Pero es un buen tío. Le debo muchos amaneceres de casi meterme en la cama porque no podía yo con mi alma, cuando abrir el portal requiere más concentración que cumplir con la selectividad. Una vez hasta  le invité a un vaso de vino en el bar de abajo y sólo me hablaba de su hermana solterona. Para mí que la quiere colocar como sea. No sabe ni como me llamo.&lt;br /&gt;      Pido otra caña. Entre medias de esta parrafada he pedido tres. El camarero debe pensar a estas alturas que estoy de cachondeo pero es que tengo un problema con las cañas y es, por mi Pedro lo juro, que las bebo como el agua, maestro Camarón. Lo mío es el whisky, a palo seco, s´il vous plait. El resto como que sabe a aperitivo con media de calamares mas a esta hora de la tarde no tengo mucha hambre. Así, la próxima es de escocés. Van Morrison tiene por un estribillo en el que pide todo el rato one bourbon, one scotch, one beer. Un buen borracho. Con tíos así hace tiempo que he decidido no acodarme en barra porque igual al día siguiente concluye uno que está mayor para cerrar bares y eso sí que no. Claro, tampoco es bueno para la moral cristiana que los amigos vayan echando el bofe por las esquinas porque entonces pienso que soy yo el que tiene un problema con lo de templar la zurda y tampoco. O sí. Qué más da, Van.&lt;br /&gt;     Ahora va el paseíllo de señoronas mustias. Dice el Manolo que prefería el Manzanares, Virgen del Puerto y tal, porque en la cochambre no crecían tantos nuevos ricos. Igual tiene razón el hombre pero es que aquí mi primo Martínez pega poco la oreja y se pierde las suculentas conversaciones de este vecindario ayer oloroso a lejía, hoy perfume del Opencor. Y van se y sientan a mi lado. Qué valor, decía la abuela Andrea. Como español que uno es en sus ratos libres, hago del cuerpo carne de cotilla. Hablan de niños, alfombras, gambas, el tiempo, la vecina de una, la vecina de otra, las rebajas que vienen, la salud que se les va. Pero, joooor, que se ponen a charlar de una sobrina que atiende por Paloma (un poner, que denuncian) y me interesa por lo este leer uno entre líneas, mayormente que donde ponen rebelde sospecho que la nena les salió floja de remos y ligera de cascos, que la nena le dio por andar con el escote como balcón donde asomo, que duerme sudando paraísos artificiales, que besa a los que hacen eses sin que saber del esquí. Vamos, que en otro tiempo, en el mismo lugar, maña que por ti no duermo, igual les pido el número de Paloma a punta navaja. Todo lo más que rozo a entrever un algo de que ELLA es púber tan recién huida de la adolescencia como la peli esa, sí hombre, la de Sam Peckimpah con Steve McQueen.&lt;br /&gt;     En esto no he tenido la decencia de contar a ustedes que hace rato apuro el fresco ardor de Escocia , incendiando de sudor cristalino la copa, el hígado, las sienes, los cuatro peces de nieve que desaparecen igual que este día acobardado tras las azoteas de Prosperidad. Estoy tan sumergido en el fondo de la silla que me río del hash, que me río de la marihuana, que me río de todo. Y como ni soy cortés ni valiente, pido la cuenta con un dedo tímido, mojado, nicotinómano, en verdad ansioso por retorcer el vuelo de la sábana, nueve y media que son, pues borracho que es uno, mire usté. Por lo que abono, bromeo, me insultan, propino elegante propina, con esfuerzo y curiosidad ajena me levanto, entablo conversación con los zapatos y, Corazón de María por delante, alcanzo las puertas del Edén con patio interior donde ahora escribo esta crónica de una rutina anunciada. Las de mis tardes, mis noches, mis días. Las de vosotros maldita sea, que no estáis aquí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-3796328114196895985?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/3796328114196895985/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=3796328114196895985' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/3796328114196895985'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/3796328114196895985'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/06/verano-07.html' title='Verano, 07'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-5064411403427810262</id><published>2007-06-27T22:26:00.000+02:00</published><updated>2007-06-27T22:43:41.434+02:00</updated><title type='text'>Ciudad Jardin (*)</title><content type='html'>Mármol, estaño, serrín, colillas, neón, churretones, desfile de botillería, qué se debe, qué tomáis, Manolete, Luis Miguel y Gitanillo en la pared, música de pinchadiscos o tragaperras, hora tenemos, Babel, vomitonas, sonrisa de carmín, nopuedor, me pones otra, me cobras, me apuntas, abrazo de enemigos diurnos, bronca de amantes nocturnos, mierda garrafón, el chocolate fuera, el tequila al centro y pa´ dentro, niebla, erasmus, lluvia, mareo, al alba, cara oculta de la luna, cocacola, cocaína, gorditas descocadas, adolescentes destetadas, la virgen, el rubor, las manos, los besos, nos vamos, nos vemos, un medio, una caña, una copa, un chupito, un tercio, un cubata, un carajillo, un doble, un tinto, un tubo, me das un cigarro, sudor de febrero, taberna de abril, perfume, quemadura, deseo, multitud, botellón, perros beodos, gatas huidizas, mala vida, sin documentos, New York, New York, lentillas con saliva, sábanas con semen, no te vi ayer, taquicardia, rímel, bocata de ron, qué risa, cristal, limón, espejos, ascensor, huecos de escalera, autobuses cansados, coches solitarios, peatones friolentos, la próxima ¿dónde?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;        &lt;br /&gt; (*) Para el lector forastero, hubo un tiempo en que Ciudad Jardín pudo ser la Malasaña de Córdoba hasta que se decidió que, as      always, debía seguir siendo nada. Por todos los que estuvieron una vez allí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-5064411403427810262?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/5064411403427810262/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=5064411403427810262' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/5064411403427810262'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/5064411403427810262'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/06/ciudad-jardin.html' title='Ciudad Jardin (*)'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-558449622237958544</id><published>2007-06-27T20:19:00.000+02:00</published><updated>2007-07-23T23:05:29.114+02:00</updated><title type='text'>Cuando empece a caminar</title><content type='html'>Al principio de todo fue matar la infancia, claro. Lo del padre, Freud y todo eso estaba ya muy visto y además no creo que sintiera alguna vez odio contra el viejo. Simplemente, nunca estuvo allí, nos desconocíamos con casi buscada avilantez y nadie puede seriamente odiar lo que desconoce. Ni siquiera el soldado que hace la guerra a sangre y fuego puede permitirse el lujo de afirmar que el motivo de su odio es ese chico tan parecido en su miedo y que agacha la cabeza en otra trinchera para que no se la vuelen. En todo caso podrá odiar lo que representa, el dolor infringido por otros envueltos en una misma bandera, en el mismo uniforme, en el idioma, religión o raza. Por eso todos esos símbolos y costumbres me parecen cada vez más prescindibles. Cosa distinta es el loco, el cruel, el hijo de puta pero es que en mi idea de humanidad no entran semejantes individuos tal vez, ay, tan mayoritarios.&lt;br /&gt;     Pero el niño que fui, decididamente, no me gustaba. O más bien el mundo en el que fui puesto con mayor o menor fortuna. Por allí andaban el barrio casi suburbano, la beatitud, el colegio de curas, la naftalina, los hombres de provecho y del saco, el sarampión-rubeola-baricela, las misas de nueve, el calor mentiroso del brasero, la cena silenciosa y especialmente el miedo, un miedo atroz a todo y a todos, un pavor inmisericorde que probablemente no fuera para tanto pero que a día de hoy no puede por menos que provocarme la más conmovedora compasión por el niño que fui.&lt;br /&gt;     No todo fue tan malo, claro. De hecho, quien me conociera con diez o doce años probablemente se atreverá a recordarme como un niño moderadamente feliz, introvertido, algo pringado, pero feliz. Sucede que igual era esa felicidad tan pueril y burguesa, tan de carril, la que me provoca a esta hora tanto rechazo. Se puede ser un niño muy infantil o demasiado maduro pero lo jodido es cuando rechazas por igual tu condición de impúber y al adulto  que debes imitar. Desde luego, por entonces nada de esto sabía yo, aunque deduzco que, de alguna forma retorcida como la mala leche del buen salvaje, principiaban a balbucear los actuales repudios.&lt;br /&gt;     Había pedradas con las que igual te abrían la cabeza o te limpiabas el culo, vecinitas de soslayo, guardias civiles en la esquina de los juzgados, amigos debiluchos y asilvestrados, un hermano con el que periódicamente me daba muchas hostias y pocos besos, una madre muerta y dos abuelas viudas. Mas, por encima de todo, estuvo allí el atardecer más hermoso que nunca he visto, tan fulgente, desgarrador y triste como el descampado hoy difunto donde ocurría, avenida del Aeropuerto, esquina Gran Vía Parque.&lt;br /&gt;      Por todo esto y más quise correr. Nada que ver con el born to run, no crean, sino una noción vaga de lo que no quería ser, un escaparme por la gatera, un querer y no atreverme que se resolvió al alba de mi adolescencia en un mezclar el bar de la esquina con la biblioteca municipal. Apesta a leyenda urbana pero es que así fue. Hago aquí un inciso. Con veinte años así eran todos mis amigos, todas las chicas que conocí, todos los antihéroes que tuve. No creo que haya demasiado misterio en esto. Te emborrachabas por las noches y leías para dejar que pasaran más deprisa las horas que hacían soportable en casa bajarte de nuevo al bar. Hace poco mi novia se preguntaba perpleja la razón por la que todos mis amigos habían sido tan malos estudiantes, tan buenos lectores y tan grandes borrachos. Traté de explicarle esto que ahora cuento y se reía como si fuera uno más de mis chistes. Entiendo que alguien en sus cabales le cueste creer que de alguna retorcida manera se puede llegar a García Márquez vía Johnnie Walker.&lt;br /&gt;     Me lo dijo por primera vez en el 95 o así Miguel Portellano, tan bendita su amistad para tantas cosas. Miguel era, es,  un mal borracho, de los que pierden el rumbo a la segunda copa, pero sabía de libros que yo casi no había ojeado, americanos sobre todo, Henry Miller, Bukowsky, Ellroy, Norman Mailer y encima tenía la coña de un hermano con la suficiente edad para que meterle en casa a Lou Reed, Leonard Cohen o los Stones, por entonces, con tanto indie desfilando en Radio 3, unos perfectos desconocidos.&lt;br /&gt;    Así que Miguel me cogió un día en el bar de la facultad y vino a decirme pero qué mierda escuchas si antes no te has pasado por las tripas a los Clash. Aquella misma tarde, tan tarde, escuché por primera vez "Train in vain" y supe, de esa forma inconsciente de la hablada antes, que había mucho por leer, por escuchar, por mirar. Leonard Cohen dicen que se decidió a cantar cuando escuchó por primera vez a Dylan en una radio de los marines en Grecia. Algo así cuentan también de John Lennon con Elvis y me imaginó que así será para cualquier persona ilustrada: hubo un libro, una canción, una película que algún amigo puso como muleta para saber de toda la belleza que nos aguarda ahí fuera. A mí ese quite me lo hizo Miguel Portellano con el "London Calling" y su abuela entre platos de aceitunas y el pelo malteñido de grisazul. Nunca podré olvidarlo, olvidarla, olvidarte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-558449622237958544?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/558449622237958544/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=558449622237958544' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/558449622237958544'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/558449622237958544'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/06/cuando-empece-caminar.html' title='Cuando empece a caminar'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-4413398869994313817</id><published>2007-06-22T00:24:00.000+02:00</published><updated>2007-06-27T20:39:35.044+02:00</updated><title type='text'>Fandanguillos de Madrid</title><content type='html'>Por Ana y Raúl, ellos sabrán&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Aparentemente no existe razón alguna para que una persona en sus cabales pueda vivir en Madrid. Pregunten a cualquiera. Le hablarán de prisas, crimen, locura, estrés, caos, de una ciudad, en fin, administrada por una banda de centralistas sin escrúpulos y padecida por un rebaño de energúmenos cabreados. Si la encuesta la realizan en Barcelona o Bilbao la cosa a buen seguro que empeora hasta peligrar la integridad del audaz inquisidor.&lt;br /&gt;    Algo de eso hay, claro. Mi paisano Guerrita decía que en Madrid hay gente pa tó y no le faltaba razón. Hasta para que sigan naciendo, viviendo y muriendo madrileños a manos llenas y aun para que muchos miles más de forasteros busquen cobijo en este inexplicable cruce de caminos. Yo el primero.&lt;br /&gt;    Hago punto y aparte porque quiero advertir que no soy un relator objetivo. Padezco esa enfermedad tan común del chico de provincias que se deja violar por la gran ciudad y a mucha honra, qué coño. Sucede que me gusta Madrid, mire usted. Me gustaba cuando era un recién llegado apestando a provisionalidad, estrechez y andalucismo y aún más me fascina ahora que vivo con mayor acomodo, menor modestia y el mismo acento.&lt;br /&gt;     Claro, no todo fue como yo lo esperaba. El Madrid del nuevo siglo pierde por días su leyenda de poblachón manchego, capital de movidas, corrala de chulapas y todo eso. Retener, retiene, pero cada noche algo menos porque toca mudar en gran ciudad europea a golpe de tuneladora y especulación inmobiliaria. El triunfo del progreso, dicen. El triunfo de los mediocres, digo.&lt;br /&gt;     Mientras tanto, uno no puede evitar reconocerse como madrileño aunque le desmienta la partida de nacimiento porque maridarse con esta ciudad es mucho, un chute del que no te desintoxicas hasta que dejas de tener aliento. Y si se aburren a este lado de Atocha, pues me hacen el favor de bajarse a Vallecas donde les espera mi hermanito Pérez con lo más basilón del barrio. O a la sierra si  tienen posibles pero, oiga, no muy lejos de Chamberí que por cada dos señoronas de derechas igual se encuentran con lo más perfumado de las muchachas en flor, con los cafés borrachos, con mileuristas descojonados, con media y caña, con el flamenco al alba, con Gurruchaga en la cola del pan, con melómanos homosexuales, con mi persona esperando a la novia y al que sea con un whisky o un verso entre los labios. Mientras tanto, que siga saliendo el sol por Manoteras. Y que lo vean ustedes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-4413398869994313817?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/4413398869994313817/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=4413398869994313817' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/4413398869994313817'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/4413398869994313817'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/06/fandanguillo-de-madrid.html' title='Fandanguillos de Madrid'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-4438949256992461351</id><published>2007-06-07T21:32:00.000+02:00</published><updated>2007-06-07T21:43:19.071+02:00</updated><title type='text'>De ciudades y siglos muertos</title><content type='html'>Me gusta el tango "Cambalache", ya saben, aquello de el mundo fue y será una porquería, el que no llora no mama y tal. No piensen que esto va del coñazo pesimista habitual. En suma me gusta porque detrás de esa letra de Discépolo entre cabreada y socarrona se oculta la idea de para lo poco que nos ha servido el siglo XX. Inventamos para matarnos más y mejor, jodimos el medio ambiente a paso legionario, nos embrutecimos más sofisticadamente y creamos teorías políticas que, o directamente se fueron por el desagüe, o pervertimos para dejarlo todo exactamente igual.&lt;br /&gt;     Sin embargo, de entre todo ese desbarajuste a mi hoy me pide el cuerpo llamarles la atención sobre este pañal de urbanitas que nos puso la fallecida centuria cuando apenas éramos una cuadrilla de paletos destripaterrones. &lt;br /&gt;     Una tarde en un bar de Argüelles le escuchaba a dos parroquianos hacer tertulia de lo difícil que resulta encontrar un madrileño de los de antes de la guerra, de la civil se entiende, uno de esos que aún presumían de vivir en una corte que no era sino poblachón manchego y donde después de las rondas empezaba el campo y no el término municipal de Getafe. En Europa y por ahí están ya más hechos a esto. Un berlinés o un neoyorquino se saben habitantes de una gran ciudad desde Bonaparte pero en esta santa tierra hemos estado hasta hace dos telediarios arrancando los adoquines de las aceras y apedreando el alumbrado público. Que se lo pregunten sino al marqués de Esquilache.&lt;br /&gt;     Leo los dos libros dedicados a Nueva York y Londres que ha escrito Enric González, muy recomendables por cierto, y adivina uno detrás del anecdotario y la descripción del paisaje un poso de ciudad de siglos, de las ciudades que se han ido superponiendo unas sobre otras hasta dar lugar a las actuales metrópolis. Algo parecido pudo haber ocurrido en España con Madrid, Sevilla o Barcelona a partir de nuestro Siglo de Oro pero ya se encargaron los ineptos de siempre en empobrecernos y despoblarnos hasta que casi volvimos al castro celtíbero.&lt;br /&gt;     En realidad, el español no creo que haya aún asumido esa condición de animal urbano y sino tomen nota de folclrorismos cotidianos como la travesía anual de ovejas por la Gran Vía, los sanfermines, las verbenas populares o el pánico provinciano a este Madrid que parece devorarlo todo en cada esquina.&lt;br /&gt;     No crean, yo también padezco a ratos de esa fiebre, y me da el pálpito que tiene mucho que ver con esto de hacerse mayor sin delicadeza, que decía el otro. O a lo mejor es que este alcalde de villa y corte se ha empeñado a convertirnos en la capital universal del mundo hispánico y a mí todo lo que sea meterme en algo a hostias de tuneladora me pone de bastante mal café. No sé, igual un día de estos cojo a la rubia y me subo a la sierra, que dice mi primo Migue estar muy tranquilito allá arriba y hasta te puedes hacer un jardín, aunque en mi caso seguro que acabaría sembrándolo de colillas y libros malos. &lt;br /&gt;     Para eso hemos quedado, para un jardín, no te jode. Y yo que iba para aceitunero. Como decía mi abuela, si los antiguos levantaran la cabeza...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-4438949256992461351?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/4438949256992461351/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=4438949256992461351' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/4438949256992461351'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/4438949256992461351'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/06/de-ciudades-y-siglos-muertos.html' title='De ciudades y siglos muertos'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-8771342439736288072</id><published>2007-05-31T21:26:00.000+02:00</published><updated>2007-05-31T21:27:31.148+02:00</updated><title type='text'>Dar la cara</title><content type='html'>A mi padre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     En España hoy en día no es políticamente correcto dar la cara, mayormente porque se corre el riesgo de que te la partan. Si esto se debiera a un espíritu pacifista, a un deseo de neutralidad a ultranza, pues uno le alabaría el gusto al personal, me daría de besos hasta con el conductor del autobús y proclamaría a los cuatro vientos mi pesadumbre por no haber cantado antes las virtudes de este ibérico remanso de amor fraterno. Pero sucede que sospecho detrás de tanto desinterés por pringar en cualquier cuestión que nos provoque duelos y quebrantos un pavor casi enfermizo a que se nos hurte esta condición de viejos gandules, nuevos europeos y novísimos ricos.&lt;br /&gt;     Leí hace un par de años, en uno de esos artículos de opinión que glosaban el franquismo en el veinte aniversario de la muerte de su hacedor que su gran fracaso de fue el de convertir este país en corral de gallinas cluecas cuando se pasó cuarenta años hablando de devolverle sus hábitos imperiales. Algún sociólogo va más allá y habla de que somos un pueblo traumatizado aún por la feroz violencia desplegada durante la Guerra Civil. Sea como sea, lo cierto es que aquí no le echa nadie un par de cojones a la vida ni aunque le violen a la parienta ante sus ojos. Y no hablo de darse de hostias en un bar puesto de garrafón hasta las cejas, porque para ese valor de matasiete borracho sí que hemos sido siempre los primeros de la clase. Yo me refiero al valor de ley, al de llamar a las cosas por su nombre, al de andar con paso firme porque sabe uno adónde le conducen sus pasos, al de hablar sin sombra de doblez, al del esfuerzo, el sacrificio, la honestidad y la educación. &lt;br /&gt;     Por contra, hemos añadido a los antiguos vicios nacionales todos los que le son propios a nuestra recién estrenada condición de habitantes del mejor de los mundos posibles. Y claro, al grito de "Virgencita que me quede como estoy" aquí no hay quien mueva un dedo por cambiar el estado de según qué cosas.&lt;br /&gt;     Tenemos así constructores que se lo llevan crudo porque no sea que dejen de pagar comisiones al ayuntamiento, empresarios que le pisan el cuello al trabajador porque los sindicatos bastante tienen con mantener sus prebendas, curas que callan y otorgan por no perder subvenciones estatales, periodistas que maquillan la verdad por no hacerle perder el sueño al presidente del consejo de administración de un grupo multimedia y diputados que votan sí cuando debiera ser no por si se cabrea el jefe del grupo parlamentario. Podríamos seguir aunque mejor no porque lo mismo esta letanía le puede tocar a usted.&lt;br /&gt;     En semejante mieditis congénita está, creo yo, la respuesta a muchos de los problemas que atenazan la vida nacional en los últimos años. Dicho en plata, no hay huevos. No hay huevos para poner encima de la mesa que si un tío se lleva por delante a quince se va a pudrir en prisión aunque declare huelgas de hambre o se esté dando cabezazos contra la reja un mes entero. No hay huevos para decirle a uno de estos nacionalistas analfabetos que es un gilipollas integral cuando deje caer alguna de sus chorradas pseudohistóricas. No hay huevos para decirle al del maletín que salga echando hostias del ayuntamiento antes de que un guardia se lo meta por santa sea la parte. No hay huevos, en fin, para que de una puñetera aprendamos a ser ciudadanos y no populacho.&lt;br /&gt;     No soy optimista al respecto. Por mi propia experiencia sé que el camino de la cultura (de la verdadera cultura), de la educación, de culto a unos valores identificados con la pedantería, es arduo y conduce a un premio con frecuencia escaso que rara vez tiene que ver con el engorde de la cuenta corriente. Poco me importa. Yo sólo pretendo, al fin y al cabo, ser un buen hombre y un buen ciudadano para mí, para los que me amo e incluso para usted que, igual me está leyendo a caballo entre el escepticismo y un calculado cachondeo. Pues muy bien. Es tu vida, chaval, pero luego no vengas llorando. Porque las hostias siempre llegan y para entonces igual no tienes la cara suficiente para saberlas encajar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-8771342439736288072?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/8771342439736288072/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=8771342439736288072' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/8771342439736288072'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/8771342439736288072'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/05/dar-la-cara.html' title='Dar la cara'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-6735526728102720659</id><published>2007-05-28T21:43:00.000+02:00</published><updated>2007-05-28T21:49:33.590+02:00</updated><title type='text'>Todos estan satisfechos</title><content type='html'>Se acabó lo que se daba. Niños y niñas, después de dos semanas de tostón electoral en que nuestros egregios candidatos nos han tildado de ciudadanos (y ciudadanas) hasta la saciedad, volvemos de nuevo a nuestra rutina de meros consumidores, de contribuyentes, de vasallos con sueldo mileurista, hipoteca y jornada liguera. &lt;br /&gt;    Ya se pueden imaginar que me he sentido tan conmovido por estas reñidas elecciones para conocer los próximos beneficiarios de la corrupción local como por el concurso para elegir a Miss Yemen. No tenía ni pensado escribir sobre la cosa pero, a ver, uno es un poco masoca y de vez en cuando lee periódicos, pega la oreja en el bar entre sorbo y sorbo de café y, si estoy de buen humor, hasta me da por ver diez minutos de telediario. Eso no quita para que les diga que van listos si piensan que les voy a hacer un análisis de resultados o gilipollez parecida; ya le dejo tan sesudo ejercicio de opinión a los profesionales del ramo, que son muchos y lo mismo hasta más sabios que aquí el Gordillo. &lt;br /&gt;     Sin embargo, no me resisto a comentar  las declaraciones que ha hecho esta mañana el fenómeno de nuestro presidente, confirmando así lo que ya entreveía desde hace tiempo: que nuestros líderes políticos, y el presidente del gobierno es el primero entre todos ellos, no son sino producto de la sociedad que los elige. Parece una perogrullada del calibre cuarenta y cinco esto que digo pero atiendan un minuto y lo mismo cogen la idea.&lt;br /&gt;     Dice el fenómeno en cuestión que lo importante de estas elecciones es que "todos están satisfechos". Olé sus huevos, presidente. Diga que sí, todos felices, cogidos de la mano y a silbar la canción del verano, que ya toca. Y tan contentos, qué carajo. Fíjense que ya se pueden poner a hacer palmas hasta los de Batasuna, esos pobreticos a los que hemos conseguido sacar del Guantánamo electoral en el que vivían.&lt;br /&gt;     Nada, nada, pelillos a la mar, todos a disfrutar, que nos hemos repartido el pastel como buenos hermanos, los de la corrupción urbanística y los etarras, los cacicazos progres de Andalucía y los gominolos del barrio de Salamanca, Carod Rovira y los regionalistas cántabros, los vecinos de Torrelodones y el Partido de Independientes de Lanzarote, churras, merinas y la madre que nos parió a todos. Atrás quedó lo de la extrema derecha, el gobierno con ministros etarras, los reyes del ladrillo, el pucherazo vasco, los moritos que nos invaden en patera, el chalao de Maragall y los candidatos rumbosos que bailan el chotis. Todo fue el sueño de una noche de verano, un calentón, un no sé qué nos pasó Mariano, mi amor.&lt;br /&gt;    Y es que España es asín, señora. Lo mejor es llevarse de fábula, compadrear, barrer la mierda bajo la alfombra y que todo cambie para que todo siga igual. Ya cogeremos a un tercero para contarle lo hijoputa que es el vecino de enfrente, ese que nos cae tan bien pero al que le cortaríamos el pescuezo con gusto si no fuera porque luego igual no damos bien por televisión al entrar en comisaría. &lt;br /&gt;     No crean, igual es que le tengo una sana envidia al señor presidente. En tres palabras ha resumido el tío todo lo que yo llevo intentando transmitirles en este blog desde hace cosa de un mes. Uno se pasa las horas muertas lidiando con el idioma para ponerles en negro sobre blanco esta sociedad hipócrita, zafia, reclinada en un almohadón relleno de estiércol, y llega el amigo Rodríguez, se pone delante de la cámara y, hala, en una frase te cuenta de qué va el percal como un Castelar cualquiera. Ahí queda eso. Insisto, qué fenómeno. Y lo mejor es que el paisanaje se habrá quedado de lo más tranquilo pensando que sí, qué tiene razón el presidente, Loli, que tampoco era para tanto. &lt;br /&gt;     En fin, cosas de esta realidad que con demasiada frecuencia imita demasiado bien a la peor literatura. Con su pan se lo coman, mis queridos votantes; yo me voy a la cama, de donde nunca debería salir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-6735526728102720659?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/6735526728102720659/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=6735526728102720659' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/6735526728102720659'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/6735526728102720659'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/05/todos-estan-satisfechos.html' title='Todos estan satisfechos'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-7356775119787946098</id><published>2007-05-22T21:59:00.000+02:00</published><updated>2007-05-22T22:00:00.603+02:00</updated><title type='text'>Las cabras municipales</title><content type='html'>En la calle Arturo Soria, noreste del municipio de Madrid, se levanta un conjunto escultórico que inmortaliza a la cabra hispánica. Paso por delante un par de veces al día desde hace un año y confieso que si los instigadores de tan caprino monumento albergaban la idea de conmover de alguna manera al apresurado peatón, en mi caso lo han conseguido de sobra.&lt;br /&gt;     Para quien no haya tenido la posibilidad de admirar la cosa en cuestión, les explico someramente que se trata de dos probables machos cabríos sobrados de cornamenta que berrean silenciosos sobre un risco mientras que un perro, lobo o perro-lobo, les contempla con el mismo arrobamiento que supongo pensaba el escultor que iba a exhibir el paisanaje de Madrid al cruzarse con tan magna obra. Una vegetación adlátere más o menos congestionada por el medio millón de coches que la sitian a diario le otorga a la escena un fondo de presunta naturaleza viva.&lt;br /&gt;     Inútilmente he tratado de obtener información acerca del ideario que movió a la concejalía de turno para levantar tamaño monumento. Supongo que un amante del alpinismo, un veraneante pirenaico a costa del presupuesto municipal o simplemente un castizo valedor de la fauna patria. En cualquiera de los casos, me parece de lo más respetable la propuesta que hiciera en su día y no dudo que fuera sincero el entusiasmo con el que patrocinó e impulsó el proyecto, la emoción que sentiría cuando el alcalde o el ministro de Fomento (¿acaso el Rey?) descubrieran al público expectante el perfil orgulloso y recio de las cabras berreando al cielo de Madrid.&lt;br /&gt;     Sin embargo, no puedo evitar que un par de ideas me broten de esta maldita conciencia de aguafiestas. En primer lugar, uno no es que sea un ecologista militante pero no niego que me pone de considerable mala leche el maltrato gratuito a cualquier clase de animal. Y esto lo dice un taurino acérrimo, no hace falta que me lo recuerden, pero de esto si lo desean ya hablamos otro día. Quiero decir que me parece tan patético como risible que le hagamos un monumento a una especie animal a la que hasta hace dos telediarios nos hemos preocupado por extinguir con notable saña, de tal manera que de las cuatro especies de cabra montés que se conocían en España hemos acabado ya con dos de ellas (el mueyu galaico y el bucardo pirenaico) y las otras dos sobreviven acogidas al refugio de los Parques Naturales para evitar que se las persiga a tiro limpio monte arriba. Sinceramente, por ese lado el monumento huele a mausoleo hipócrita más que a otra cosa.&lt;br /&gt;      En segundo lugar, decir que cuando hay tantos españoles olvidados por esta madrastra que nos esquilma mucho y nos consuela poco, ya podría el ayuntamiento, la comunidad autónoma, el gobierno de la Nación o quien coño sea competente en estas cosas, tirar de enciclopedia y erigir por las ciudades de España monumentos que le devolviesen al pueblo la memoria de sus hijos más notables, que para eso sí deberíamos hacer recordatorio y no para devolvernos la pesadilla de ver setenta años atrás a los españoles sacarse las tripas por las esquinas. ¿O es que acaso no merecerían un sencillo busto de plazoleta Isaac Peral, Prim, el Empecinado, Espínola, Ramón J. Sender o Garcilaso?&lt;br /&gt;      Supongo que en los tiempos que vivimos es más políticamente correcto lo de las cabras que subir a un pedestal a Juan Sebastián Elcano pero no me negarán ni siquiera los más progres de ustedes que le da más empaque al intelecto acercarse a contemplar una estatua con su hijo de la mano y explicarle quién fue el primer hombre que dio la vuelta al mundo en vez de ensimismarse cinco minutos delante de una granítica berrea. Y dejen que las cabras anden por el monte, hombre, que bastantes tenemos ya sentadas en los escaños del Congreso.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-7356775119787946098?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/7356775119787946098/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=7356775119787946098' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/7356775119787946098'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/7356775119787946098'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/05/las-cabras-municipales.html' title='Las cabras municipales'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-555565246998133928</id><published>2007-05-21T22:05:00.000+02:00</published><updated>2007-05-21T22:07:46.979+02:00</updated><title type='text'>Los olvidados</title><content type='html'>Antiguamente, cuando comer era cosa de ricos, se decía de los niños de casa bien que nacían con un pan bajo el brazo. Luego, con los planes de desarrollo y tal, la cosa fue mejorando de modo que los alumbrados en el baby boom de los años setenta ya podíamos permitirnos el lujo de nacer hasta con un bocata de nocilla sin necesidad de hacer muchos aspavientos. Por ahí hasta hoy, en que los niños nacen con una consola y un plan de jubilación calentándoles el sobaco.&lt;br /&gt;     Yo, como niño redicho que fui no podía sino nacer con un libro debajo del brazo. Uno no muy sesudo, claro: Verne, Salgari, vamos, lo normal, que me hace mucha gracia estos fenómenos que a los diez años andaban ya con Tolstoi y el Decamerón. Con una madre maestra y un padre que siempre entendió la lectura como un medio para hacer al hombre mejor persona, no es de extrañar que la casa de mi infancia fuera un turbión de libros, muchos de los cuales reposan ahora releídos hasta la saciedad en los anaqueles de mi propia casa. Allí fue descubrir a Dumas, a Galdós, a Stevenson y a nuestro Siglo de Oro, en fin, todo lo que podía uno desear con quince años pero, también hay que decirlo, todo lo que uno podía esperar de una familia de derechas de toda la vida.&lt;br /&gt;      Hablando en plata, una censura más o menos soterrada funcionaba en mi casa a la hora de que un libro entrara por la puerta. Digamos que había una delicada frontera la cual permitía comprar a Delibes o sacar de la Biblioteca Municipal las obras completas de Clarín pero que excluía con el mismo criterio a Sender o a Baroja. Cuarenta años de franquismo sirvieron para que a gran parte de la población lectora del país, aquella que leía y lee a la retranca de lo que escucha en el telediario y del poso más o menos abundante que le dejó el Bachillerato, se le hurtara la media España literaria que el Régimen no aprobaba bajo sospecha de subversión al orden establecido.&lt;br /&gt;      Luego, Santa Transición y democracia de por medio, todo parecía que iba a cambiar para mejor en el imperio de las letras, y no dudo que todos los premios que engordan a nuevos escritores, las editoriales freak, la libertad de leer lo que se quiera donde se quiera y cuando se quiera nos haya puesto las cosas más fáciles. Sin embargo, encuentro que algo hemos perdido en el camino. Supongo que en 1977 sería la hostia tener al fin entre las manos la obra completa de Henry Miller o de Jean Paul Sartre pero sucede que la colonización de nuestro subconsciente por la literatura de urgentes subversiones que nos trajo el final del siglo XX ha tenido una gravosa factura: la pérdida de nuestra memoria literaria, de una tradición que empieza en los clásicos griegos y concluye a mi entender en la generación de escritores que surgieron en España tras la Guerra Civil y en el resto del mundo cuando el bombardeo de Hiroshima.&lt;br /&gt;      Decía Carlos Ruiz Zafón que él trataba de glosar en su obra todo el aprendizaje de la novela decimonónica, de nuestro Siglo de Oro y más allá. En igual sentido pontifica el tío Arturo con menos deconstrucción y más mala leche. Supongo que cualquier profesional del ramo se expresaría en parecidos términos puesto entre la entrevista y la pared. Pues muy bien chavales, pero que los iluminados de la cosa se llenen la boca de Clarines y Quevedos no quita para reconocer que el paisanaje no sabe discernir si Míster Witt era primo segundo de Hamlet o un utillero del Liverpool. Entre beatnicks, generaciones equis, Bukowsky, Caballos de Troya y el Código Da Vinci andamos con la Literatura con mayúsculas más rodada por el fango que la buscona del tango aquel.&lt;br /&gt;      Tengo un excelente amigo, moderadamente culto, interesado por casi todas las muy loables manifestaciones culturales que nos meten por los ojos, que al verme una tarde con un ejemplar de las "Novelas ejemplares"  me miró como si yo estuviera desquiciado. Resulta que casi medio siglo de revolución cultural sólo ha conseguido que Cervantes sirva para que se entretengan cuatro colgados y para pintar graffitis  institucionales en el morro del Ave. Para que luego nos vengan con aniversarios chorras.&lt;br /&gt;       Dicho esto, añado que soy pesimista al respecto. El sentido de la lectura, como el de tantas otras cosas tan a pie de calle está desvirtuado por completo. Repito la opinión de mi padre que expresé al inicio de estas líneas: hacer al hombre mejor persona. Ese y no otro es el fin último de un libro. También el entretenimiento, claro está, pero no puede ser esta la piedra de toque que nos lleve a pasarnos una tarde quemando retina o tirando el libro de marras por el balcón. Como precisamente es eso lo que prima en el lector de infantería, pues así te luce el pelo Galdós, y mira que eres salao, garbancero del demonio.&lt;br /&gt;       Quien sabe, igual es que tenemos los lectores que nos merecemos. A mí personalmente me importa un carajo. Como siempre sólo intento explicarme un poco más explicando lo que me toca los cojones pero claro queda el hecho de que a mí difícilmente me sacan de mis clásicos, de la Historia bien contada y cuatro más. Leo poco de lo nuevo y casi todo lo que me gusta resulta que lo han parido tíos con más de cincuenta castañas encima, vamos, de los del plan antiguo y probables suscriptores a pies juntillas de esto que cuento con menos talento, estilo y sabiduría de la que ellos serían capaces. Y todos los demás, bueno, pues ya saben, que les vayan dando.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-555565246998133928?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/555565246998133928/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=555565246998133928' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/555565246998133928'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/555565246998133928'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/05/los-olvidados.html' title='Los olvidados'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-9138223887691016162</id><published>2007-05-18T18:09:00.000+02:00</published><updated>2007-05-18T18:12:24.268+02:00</updated><title type='text'>Elogio de la jara</title><content type='html'>Para mi primita Jara, para que se ponga un poco más loca esta primavera&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Dice Antonio Burgos que tan libre es la flor de la jara que cuando se la corta y se la lleva a la ciudad no tarda en agostarse y morir en el jarrón de la salita. Toda la literatura, todo el cancionero popular de nuestra tierra habla del azahar, del jazmín, del lirio y la albahaca, flores de ciudad, de calle perfumada y romántica madrugá pero nadie escribe sobre la jara, flor de campo, de serranía agreste, bravía, libre, crecida donde mejor encuentra acomodo. &lt;br /&gt;    Antaño fue compañera del trigal que cruzaba como un manto vegetal los costados del Guadalquivir. Lo blanco de su flor daba pespuntes de nieve al verde de los campos sin que nadie supiera de lo delicado de su olor, del tacto untuoso de su rama, de lo sincero de ser ella sola entre vegetaciones que se alzaban arrogantes ante su presencia pequeña, silente, anónima para la mayoría. &lt;br /&gt;    Hoy en día hay que asistir al primaveral renacer de la jara junto a los cercados de las casi extintas eras o en las cunetas de una carretera comarcal pero sólo en Sierra Morena derrama en abundancia su belleza. Sale uno casi de Córdoba hacia Almodóvar, Hornachuelos, por ahí, y la encuentra uno, casi besando donde concluye la ciudad, como un relicario que nos devuelve lo que de agro tiene nuestra vida de nuevos urbanitas aún olorosos a muladar campesino. Aquí y allá distribuye su hoja callada, apenas rumorosa, protegida entre tomillares y matorral. Pocos reconocen su presencia, tan discreta frente a la exuberancia de la amapola y la lozana popularidad de la margarita pero yo, a veces, entre la multitud de flores que otorga la primavera, la entreveo, le perdono el capricho de su libertad, la distingo con mi cariño de andaluz expatriado, la extraño en esta recia distancia de Castilla donde no puede brotar porque no es sino esencia de la tierra mía.&lt;br /&gt;    Queda así este romance nostálgico que no es sino añoranza primaveral escrita del andaluz que me habita, de lo que de hermosura desconocida se extiende entre barrancas y olivares cuando un tren como cuadrilla de jinetes blancos me vuelve arrebatar la juventud en un domingo que siempre es de pasión.&lt;br /&gt;    Esta semana vuelvo allí y trataré de buscarla entre las demás flores, tal vez haré un ramito que llevaré en el tren para que, cuando a mi espalda Córdoba quede, no se me olvide lo que tengo de andaluz altivo, libre y solo. Como fueron todos los míos. Como la flor de la jara.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-9138223887691016162?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/9138223887691016162/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=9138223887691016162' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/9138223887691016162'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/9138223887691016162'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/05/elogio-de-la-jara.html' title='Elogio de la jara'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-8318017337858421563</id><published>2007-05-10T22:15:00.000+02:00</published><updated>2007-05-10T22:16:12.407+02:00</updated><title type='text'>Ciudadanos</title><content type='html'>No voto. Lo sabe cualquiera que me conozca medianamente. Llevo diez años sin hacerlo. Sólo dos veces en mi vida cumplí con el sagrado deber de un ciudadano en una sociedad plural, democrática y toda esa cantinela. Luego los profesionales de la cosa política se pasan la legislatura tomando al paisanaje por gilipollas pero votar, lo que se dice votar, hay que votar. No nos despistemos. Dos veces, decía, he entrado en un colegio electoral. Las dos veces perdí y bien merecido lo tuve, claro. Pienso ahora que la derrota juvenil en lo político igual ha moldeado esta atávica repugnancia a comportarme como un ciudadano comprometido, que dirían estos progres tan cursis de hoy en día. Hablando en plata, que soy un acomplejado de tomo y lomo. Pues muy bien. Y un fascista. Y un anarquista. Y un carca. Lo que quieran.&lt;br /&gt;    La cosa es que en este blog he escrito con bastante más mala leche de mis razones para quedarme en la cama el domingo de elecciones a parte de mi novia pero lo cierto es que, contradictorio, demagogo y acérrimo seguidor de causas perdidas, no he podido dejar de sentir un profundo interés por ese partido nacido en Barcelona al calor de una causa tan necesaria en España como el desarme ideológico del nacionalismo: Ciutadans, Ciudadanos, Partido de la Ciudadanía.&lt;br /&gt;    No les extrañe tanto. Un partido fundado por intelectuales, ojo, pero intelectuales fetén, no de los que se autoproclaman como tales desde una tertulia del corazón o una barra malasañera, que repudia la visceralidad ideológica de izquierdas y derechas, que se nutre de gentes ajenas al tinglado político que nos desgobierna y que, ya digo, le da leña al mono nacionalista no puede dejar de resultarme simpático. Si encima torea en una plaza tan despiadada como la catalana donde todo lo que huela a incorrección no nacionalista es ganas de hacer oposiciones a crucificado, se me pone en las tripas el darles un gramo de mi escasa capacidad de confianza. &lt;br /&gt;    Lo que pasa es que no se presentan por Madrid y pienso que lo mismo es hasta bueno. Así me da tiempo a seguirles los pasos, a ver cómo se van moviendo en esto tan jodido de tocar pelo en ayuntamientos y diputaciones donde tanto se cuece y se pudre, a evitarme el tener que hablarles dentro de un par de años, más viejo y más cínico, que yo voté a Ciudadanos. Eso, claro, si nos lo echan a patadas antes, porque entre el silencio informativo, las sospechas interesadas y las hostias que les llueven cada vez que organizan un mitin igual ni da tiempo a votarles en las próximas elecciones generales. Esperemos que no sea así.&lt;br /&gt;    Así que habrá que esperar. Todo se verá. De momento, les recomiendo que le echen un vistazo a su página web o al libro de Alex Salmón, "El enigma Ciutadans". Por algo se empieza. Y si no les gusta pues ya saben, qué van a esperar de alguien a quien, en el fondo, la política le da igual.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-8318017337858421563?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/8318017337858421563/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=8318017337858421563' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/8318017337858421563'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/8318017337858421563'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/05/ciudadanos.html' title='Ciudadanos'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-1839000103821266926</id><published>2007-05-03T21:52:00.000+02:00</published><updated>2007-05-03T21:53:29.256+02:00</updated><title type='text'>Fumense un puro</title><content type='html'>Empecé a fumar tarde, aun para mi época. Hoy en día cualquier chico de diecisiete años tiene los pulmones como un minero pero en mi adolescencia lasaliana y faldera la cosa del tabaco tenía todavía mucho de tabú reservado a los mayores de la casa y a los quinquis del barrio. Diría que mis primeros cigarrillos de entresemana casi vinieron al tiempo del hachís universitario, cuando se empezaba a fumar Ducados por no andar todo el santo día puesto hasta las orejas. Luego, cosas de la hipotensión y el aburrimiento, uno dejó la grifa y se quedó con el tabaco como compaña para el whisky que ya trasegábamos con ansia de noctámbulos curtidos.&lt;br /&gt;     Con los años he fumado casi de todo lo que habita en un estanco. Desde los Celtas y Ducados de sargento legionario hasta el cinéfilo Lucky Strike. Por medio, media docena de marcas de rubio y negro sin contar madrugadas austeras en que uno se fumaba hasta las colillas del retrete. Así hasta hace dos telediarios como aquel que dice, justo cuando la cosa del cigarrillo empezó a darme menos satisfacciones que duelos y quebrantos. No oculto que la ley antitabaco ha terminado con mi adicción por vía del desequilibrio absoluto de mi consumo.  Me explico. Durante años, el placer que me otorgaba el pitillo se fundamentaba en la distribución correcta de las dosis de nicotina que mi cuerpo iba necesitando. En el momento en que las restricciones descoyuntaron esa disciplina, sucedió que principié a padecer todas las afecciones que (casi) había eludido en mis casi tres lustros de fumador. Precisaba la misma dosis de droga pero sólo podía satisfacer mi necesidad a ratitos matutinos y en brutales sesiones compensatorias al caer la tarde. Los efectos fueron devastadores: en el último año sufría de tos, frecuente moqueo, cenas insípidas, pérdida de olfato. Varias veces intenté embridar el consumo, tres veces renuncié a mi llorado Lucky Strike y tres veces hube de regresar cubierto de remordimiento y frustración.&lt;br /&gt;     Así las cosas, en medio de un desenganche, preso del más atroz "mono", me dio por fumar puritos aromáticos como un engolosinado sustitutivo a lo que mi cuerpo a voces precisaba. Al principio fue peor el remedio que la enfermedad. Acostumbrado a fumar al modo del tabaco rubio, el hábito me hacía inconscientemente echar mano de la petaca de Vegafina a cada rato, con lo que en un par de horas mi garganta semejaba papel secante. Luego, con los días y la experiencia, que en definitiva lo es todo en este mundo, aprendí a dosificarme, a disfrutar de aquello que fumaba, algo que no me había ocurrido, creo yo, en años. Aún más, hace poco empecé a combinar los puritos con calibres mayores, como el Condal del nº 3 que me estoy fumando mientras escribo estas líneas, y oigan, les confieso que me está gustando la cosa. Dice mi novia que esto es matar moscas a cañonazos, que claro, que como voy a tener ganas de fumarme media cajetilla de Camel después de la chimenea habanera que anduve paseando por el Pirineo aragonés la pasada semana. Pues no sé, igual tiene razón mi santa pero lo cierto es que de momento estoy de la cosa pulmonar no diré que de maravilla pero considerablemente más oxigenado, me concentro más en los toros (un día hablaremos de la relación entre la Fiesta y el tabaco grueso) y, que coño, que diez años después he vuelto a disfrutar fumando.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-1839000103821266926?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/1839000103821266926/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=1839000103821266926' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/1839000103821266926'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/1839000103821266926'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/05/fumense-un-puro.html' title='Fumense un puro'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-117596770361239986</id><published>2007-04-07T19:40:00.000+02:00</published><updated>2007-05-28T21:55:32.719+02:00</updated><title type='text'>El parte del tiempo</title><content type='html'>Uno es lo que se dice muy español. Tal vez en el sentido más canovista del término, ya saben, aquello de quien no puede ser otra cosa y tal, pero español al fin y al cabo. La mía es una españolidad de lugares comunes, de tics inconscientes, de redoma donde se cuecen todo el legado sentimental, cultural (sociológico dicen ahora los modernos) de mis mayores y uno piensa que igual así se justifica la idea de pertenecer a algún sitio.&lt;br /&gt;     Todo esto viene por la cosa del interés casi británico que pone uno en afición tan española como mirar, comentar, discutir y casi padecer la predicción metereológica. No hay españolito de a pie que no haga del parte del tiempo un motivo de tertulia, una esperanza callada o una frustración escandalosa. En concreto lo de esta Semana Santa supongo que habrá provocado colapsos, maldiciones y blasfemias dirigidas con toda justicia al dios de la lluvia. Veinte millones de tíos se han ido de vacaciones para comerse una borrasca de las que ya no se ven ni en Noviembre. Procesiones suspendidas, playas desiertas, terrazas como páramos. Un antes y un después de atascos infinitos y claro, el paisanaje está de una mala leche que tira de espaldas. Con razón.&lt;br /&gt;     Lo cierto es que a mí debería darme un poco igual. Mis vacaciones se han resumido en darle achuchones a mi novia y releer "El conde de Montecristo" en el salón de mi casa pero no puedo evitar que me llame la atención lo diverso que se muestra el cielo de estos días con el que se nos había prometido desde la semana pasada. Un gris  húmedo y friolento cubre Madrid, desmintiendo así la primavera anunciada, el sol radiante, los veinte grados en canal previstos para este sábado en que salir a la calle es casi tormento.&lt;br /&gt;     Al respecto, me pregunto dónde queda la responsabilidad, la culpa de todos los profetas que voceaban un Abril radiante ¿Acaso entona alguien el mea culpa? ¿No será cierto el viejo contubernio de los tour-operadores y el satélite Meteosat? ¿O es que hasta la predicción metereológica es víctima de la gran chapuza nacional? Imagino que un poco de todo habrá pero sobre todo me extraña que en una de estas meteduras de pata no se lleven por delante a Maldonado, Montesdeoca y dos o tres más. Si usted y yo en nuestro trabajo tuviésemos un par de cagadas como la de estos tipos nos pondrían en la calle antes de decir amén. Claro que igual no es suya la culpa sino de un oscuro director de informativos designado a dedo por un político que no dimite aunque se le caiga la cadena a golpe de déficit. Y ya saben, donde fueres haz lo que vieres. Para qué dimitir, para qué destituir, total, si los que se mojan son otros.&lt;br /&gt;     Por eso, yo les recomiendo que la próxima vez que piensen irse de vacaciones y busquen un propicio anticiclón, opten por el método tradicional de preguntarle a su portera por el estado de sus maltrechos huesos, consultar el Calendario Zaragozano o directamente quedarse en casa hasta el mes de Agosto. Seguro que no se mojan, se ahorran un atasco y hasta a lo mejor les da por leer "El conde de Montecristo". Y que le vayan dando al parte del tiempo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-117596770361239986?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/117596770361239986/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=117596770361239986' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/117596770361239986'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/117596770361239986'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/04/el-parte-del-tiempo.html' title='El parte del tiempo'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-117562823029074091</id><published>2007-04-03T21:19:00.000+02:00</published><updated>2007-04-03T21:31:54.516+02:00</updated><title type='text'>El otro Picasso</title><content type='html'>Hay hombres que parecen abocados a que la Historia los sepulte irremisiblemente bajo un lodazal de olvido. Poco importa la valía de sus hechos, la grandeza de su personaje o la repercusión de su legado; el tiempo y sus mal llamados semejantes se encargaron de borrar su recuerdo con saña atroz y convirtieron su memoria en recinto acotado a una breve gavilla de familiares, eruditos y curiosos. Tal es el sonrojante caso del general Juan Picasso González. &lt;br /&gt;     Cualquiera que escuche ese apellido universal no dejará por menos de asociarlo con el genial pintor malagueño, a la sazón sobrino suyo e involuntario culpable de la sombra de olvido que cubre la vida del militar. Pero es que además de tío abuelo de un genio, don Juan era malagueño de raíces italianas, héroe de la primera guerra de África y uno de esos militares ilustrados y honestos que tanto escasearon en la España de Alfonso XIII. &lt;br /&gt;     Resumiré brevemente su historia. En 1.921, Picasso se encuentra cercano a la jubilación y destinado en la Sociedad de Naciones como representante español para asuntos militares. Allí es llamado por el ministro de la Guerra, Luis de Marichalar, a la sazón vizconde de Eza y abuelo del marido de la infanta Elena (España es así, señora), para que se hiciera cargo del proceso judicial militar más importante de la Historia de España: la investigación de responsabilidades tras el derrumbe de la Comandancia General de Melilla o lo que posteriormente se dio en llamar el “informe Picasso”.&lt;br /&gt;      El encargo es una verdadera encerrona puesto que desde Madrid el gobierno le impide realizar investigaciones que afecten al Alto Mando y a responsables políticos, entre ellos el propio Rey, mientras que en Melilla no son pocas las presiones para evitar que se descubran las incontables irregularidades y negligencias que desde hacía décadas envilecían al Ejército y a la administración colonial. Diez mil muertos había costado la fiesta en aquel terrible verano de 1.921.&lt;br /&gt;      Pese a tan duras trabas, Picasso realizó su labor de manera impecable, haciendo oídos sordos a las amenazas, insultos y calumnias que arreciaron sobre su persona. Se le tachó de masón, protestante, republicano y, en fin, traidor. Las conclusiones de su informe fueron demoledoras y contribuyeron en no poca medida a minar el prestigio de la Monarquía y el Régimen que la sustentaba. Sólo el golpe de Estado del general Primo de Rivera evitó que las consecuencias del expediente fueran mayores para los casi seiscientos responsables civiles y militares a los que se imputaba una culpabilidad directa en los hechos. No sólo eso. Alguno, como el general Navarro, segundo al mando de la Comandancia de Melilla que se había distinguido por su negligente comportamiento, llegó a teniente general gracias al regate y hubiese disfrutado de un retiro dorado si no se hubiese cruzado con la horma de su propio zapato. Fue fusilado en Paracuellos pocas semanas después de empezar la Guerra Civil por milicianos republicanos, otros que también hubieran merecido un buen proceso en canal.&lt;br /&gt;      Relegado a la reserva por la Dictadura de Primo, olvidado por la República, Juan Picasso murió en 1.935 de un cáncer de garganta. En su testamento solicitó expresamente ser enterrado en la más estricta intimidad. A día de hoy, ya digo, nadie sino un puñado de historiadores le recuerda pero no puedo evitar que la trayectoria del general, su obra y su tiempo me resulten terriblemente familiares: una matanza no anunciada, ineptitudes manifiestas, sombras en la investigación, presiones de grupos mediáticos, ocultación de responsabilidades, indefensión de las víctimas… ¿les suena?&lt;br /&gt;       En ningún otro país como en España se hace tan real, tan atroz, la aseveración de que quien desconoce su Historia corre el riesgo de volver a repetir los errores del pasado. Aquí no sólo la desconocemos, sino que conscientemente la enterramos a golpe de ignorancia, desatención y mala fe, así que sospecho que por mucho tiempo será nuestro porvenir una sucesión de desastres repetidos y multiplicados como una maldición imperecedera. Probablemente sea nuestro sino.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-117562823029074091?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/117562823029074091/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=117562823029074091' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/117562823029074091'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/117562823029074091'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/04/el-otro-picasso.html' title='El otro Picasso'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-117562209427424864</id><published>2007-04-03T19:34:00.000+02:00</published><updated>2007-04-03T21:39:49.850+02:00</updated><title type='text'>Gatopardo</title><content type='html'>Me desayuno con la noticia de que la banca española aumentó un veintisiete por ciento sus beneficios el año pasado. Buena parte de ese crecimiento se debe a créditos hipotecarios. Normal. No me están contando nada nuevo pero no puedo evitar echarme a la calle de mala hostia. Pueril que es uno. Y es que en estos tiempos tan neocon en los que vivimos, despotricar del saludable y brutal margen de beneficios de una empresa es poco menos que motivo de excomunión. Pues muy bien. Como uno es ya de por sí incrédulo, eso que me ahorro.&lt;br /&gt;     Lo curioso es que esta noticia se ha repetido invariablemente todos los años hasta donde me alcanza la memoria, ya fuese con gobiernos de izquierda o derecha. Colijo entonces que pese a todo lo que ha llovido en los últimos treinta años, los fundamentos básicos de esta sociedad post-franquista han cambiado poco y probablemente, hasta se han visto fortalecidos. Lo cual supongo que será motivo de jolgorio para algunos y notoria putada para este resto cada vez más hipotecado. &lt;br /&gt;     Así las cosas, me vienen a la memoria las terriblemente lúcidas palabras de Alain Delon en “El gatopardo”: Todo debe cambiar para que todo siga igual. Tú lo has dicho, mon ami. En realidad, la magnífica película de Visconti resume acertadamente de principio a fin lo ocurrido en España desde la muerte del dictador hasta el día de hoy y lo peor de todo es que el resultado de situaciones parecidas a lo largo de la Historia no invita demasiado al optimismo. O mucho me equivoco o nos dirigimos hacia una democracia equívoca, tutelada cada vez más por grupos financieros sean del origen que sean y en donde la clase política apenas tendrá el encargo de dejarse engrasar a cambio de disfrazar convenientemente la impostada legalidad cuando no de desviar la atención de la masa hacia otro lado ¿Les suena?&lt;br /&gt;     Más ejemplos. Leo con estupor las declaraciones de un conocido empresario, magnate multimedia de la cosa sociata. Habla el personaje del “horror que supuso el franquismo” pero olvida que hasta los treinta años militó con desahogo en el Frente de Juventudes o que su fortuna naciera a la sombra de la administración fascista. Sin embargo, el paisanaje progre se pasea con la frente muy alta por llevar cada mañana bajo el brazo según qué periódico.&lt;br /&gt;     Claro, de la otra orilla mejor ni hablar. Sólo decir que mucho tendrían que explicar buena parte de los santurrones liberales de toda la vida que se pasean cada mañana por las páginas de la prensa diestra si alguien les preguntara de qué pie cojeaban en 1.970.&lt;br /&gt;     No tengo soluciones. Me limito a retratar una realidad de apisonadora para la que no encuentro una oposición organizada. Mi opción es la de colaborar con el sistema en la menor medida posible, empezando por no ejercer ni harto de copas el sacrosanto derecho al voto. No es mucho, lo sé, pero tampoco aspiro a cambiar nada porque no creo que las multitudes que me rodean se lo merezcan. Así revienten todos. Sólo estoy dispuesto, eso sí, a morir matando. Como diría Arturo, no me cogerán vivo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-117562209427424864?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/117562209427424864/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=117562209427424864' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/117562209427424864'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/117562209427424864'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/04/gatopardo.html' title='Gatopardo'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-117562168529743529</id><published>2007-04-03T19:33:00.000+02:00</published><updated>2007-04-03T19:34:45.300+02:00</updated><title type='text'>Umbral</title><content type='html'>Descubrí a Umbral en plena adolescencia, en ese momento en que el joven diletante sólo está condicionado de manera decisiva por la economía de medios. Leía con el único criterio de no gastarme un duro, ya fuera por préstamo, robo o rastreo en la biblioteca doméstica. Debo aclarar que era ésta muy representativa de una familia en que un libro apenas tenía otro fin que entretener una perezosa tarde de domingo o la media hora previa al sueño. Me encontraba así los anaqueles del salón habitados por mucha literatura juvenil encabalgada sobre Episodios Nacionales, diccionarios enciclopédicos, el Quijote, un par de Biblias, el farallón de libros de pintura de mi padre y alguno de los primeros premios Planeta. No sé, bien mirado podría haber sido mucho peor.&lt;br /&gt;     Por ahí, por la cosa publicitaria de lo premiado, creo yo que entró en casa el primer y único libro de Paco Umbral que compraron mis padres. Era "Las ninfas", premio Nadal, novela (casi) autobiográfica y contemporánea del excepcional y desasosegante "Mortal y rosa"; que, sin embargo, aún tardaría en descubrir. Con "Las ninfas"; fui por primera vez consciente del significado de ese concepto, tan hermoso a veces, tan sectario otras, de gran literatura. Entreví entonces la fascinación por la escritura cincelada con mano de orfebre, el sobredorado de una historia que hablaba de nosotros, de los chicos de provincia forjados entre precoces masturbaciones, interminables recados y abulia existencial.&lt;br /&gt;     Luego, con los años, las bibliotecas y mis primeros sueldos fui devorando todos los costados del maestro: la rosa, el látigo, Valladolid, el columnismo, la noche, sus tres Españas (las dos que han de helarnos el corazón y María, su señora esposa), los alucinados, la madre muerta y, claro, Madrid como interminable género literario.&lt;br /&gt;     En general, Umbral ha sido leído poco y mal porque su escritura perpetua no es lo que a día de hoy se estila en una sociedad que forja casi en exclusiva escritores de best seller y lectores de aluvión. Más relevancia mediática ha tenido su personaje como víctima de parodias y polémicas en mi opinión irrelevantes para un tío que lleva cuarenta años haciendo la mejor prosa en castellano a este lado del charco. Tanto lo uno como lo otro me parece a mí que le da un poco igual. No me extraña. Al fin y al cabo, estar por encima del bien y del mal es un privilegio que sólo adorna a los genios.&lt;br /&gt;     Ultimamente le leo poco. Hace un par de años años compré "Madrid, tribu urbana" sólo por los diez minutos de descojone que me di en Fnac al verle en la sobrecubierta subido sobre una Harley Davidson con chaqueta azul marino y vaqueros rojos. Devoré el libro en una noche pero comprobé que entre toda esa coña lírica tan marca de la casa, se masticaba un cansancio que nos envejecía a ambos; tal vez se nos atragante "este montón de tiempo que somos". Luego, de vez en cuando, me sorprendo empezando El Mundo por el final sólo para comprobar desolado que nunca podré escribir como ese grandísimo cabrón y me da por pensar que, no sé, igual este fin de semana vuelvo a buscar entre el desorden de mi biblioteca "Trilogía de Madrid".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-117562168529743529?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/117562168529743529/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=117562168529743529' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/117562168529743529'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/117562168529743529'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/04/umbral.html' title='Umbral'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-117562155554936418</id><published>2007-04-03T19:30:00.000+02:00</published><updated>2007-04-03T19:32:35.550+02:00</updated><title type='text'>Que no se note</title><content type='html'>Si hay algo que me pone enfermo del mejor de los mundos posibles en el que sobrevivimos es la admirable habilidad del común de los mortales para metérsela doblada y con vaselina hasta a su sombra. Quiero decir, miles de años de civilización, cristianismo, formación del espíritu nacional y educación para la ciudadanía se resumen en joder al vecino de enfrente pero sin armar demasiado jaleo y, a ser posible, con el recochineo de descargar parte de culpa en el propio afectado. Porque ya saben que hasta los hijos de puta tienen derecho a dormir con la conciencia tranquila.&lt;br /&gt;     Así, nos encontramos a diario con una pléyade de impolutos cabrones que cubre desde la desfachatez institucional de la ministra que descarga su responsabilidad en los malos usos y costumbres de los ciudadanos (querida Maleni…) hasta el funcionario de ventanilla que justifica su abulia crónica con la sufrida responsabilidad de gestionar durante seis horitas al día el burocrático desplume de los contribuyentes por el papá Estado. Y mejor ni hablamos de etarras con licencia para matar, constructores de manga ancha, concejales engrasados, vecinos paliza y ejecutivos cómodamente sentados sobre el sudor y el sueño ajeno.&lt;br /&gt;    Decía Federico Luppi en una inolvidable escena de “Martín H” que fueron listos los fachas, que jugaron para ganar a largo plazo y, ciertamente, así fue. Hartos de la lucha de clases, decidieron que la mejor forma de de vencer (y convencer) a los parias de la Tierra no era otra que ofrecerles un trozo del pastel, pequeño, manoseado, pero dulce al fin y al cabo. La izquierda, la gauche divine, los progres, no dudaron, no dudan, en pringarse diariamente hasta el codo con tan goloso regalo a la vez que se tapan las vergüenzas con manifestaciones republicanas, camisetas del Ché, democracia a la medida, difusas solidaridades y enardecidas blasfemias contra el “american way of life”. &lt;br /&gt;     El precio a pagar por los otros, la derecha fetén, la de siempre, no ha sido tanto en comparación con el rédito adquirido. Desde hace treinta años como poco vivimos en un oasis pútrido en el que campan por sus respetos la desidia, la corrupción, la hipocresía, la miseria moral, el rencor al prójimo y la incultura más absolutos. Aquí quien se mueve no es que no salga en la foto, sino que con suerte apenas le dejan salir de casa a comprar tabaco. Eso sí, todo perfumado con un estado de bienestar en retirada, buen rollito, una monarquía con oropel de clase media, tour operadores y mucho pisarle el cuello al ¿prójimo? pero sin que se note. Sobre todo que no se note.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-117562155554936418?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/117562155554936418/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=117562155554936418' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/117562155554936418'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/117562155554936418'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/04/que-no-se-note.html' title='Que no se note'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-38902085.post-117562115950267451</id><published>2007-03-22T23:25:00.000+01:00</published><updated>2007-04-03T19:30:30.566+02:00</updated><title type='text'>Rameras de la inspiracion</title><content type='html'>Víspera de San José. Empiezo a escribir recién llegado de Zaragoza. Es una de esas tardes de domingo en que uno busca cualquier excusa para no ponerse a deshacer maletas. No tengo ganas de leer, de ver cine, de escuchar música o de practicar otros vicios inconfesables. Sin embargo, ignoro la razón, me apetece escribir. Supongo que soy víctima de esa rameras caprichosas que algunos llaman musas y que graciosamente permiten que un tipejo resacoso con cuatrocientos kilómetros de carretera encima sea capaz de juntar con coherencia tres palabras seguidas.&lt;br /&gt;     No soy el primero ni el último beneficiario de semejante milagro. La historia de la literatura está empedrada por la obra más o menos brillante, más o menos excesiva y casi siempre genialoide de escritores que hicieron inexplicable carrera en brazos de la diosa inspiración y, claro está, de cualquier sustancia que facilitara su acudimiento. Sin ir más lejos, a poco que uno eche un vistazo a la literatura del siglo XX, nos encontramos que su edificio fue cimentado sobre el alcoholismo de Dylan Thomas, Hemingway o Scott Fitzgerald, las alucinaciones beatnicks de Jack Kerouac o Allen Ginsberg y el impenitente cuelgue drogata de un desfile que empezó en Rimbaud y que ¿termina? en nuestro ángel caído Haro Ibars. Eso sin contar con paranoicos, masoquistas, tarados, pervertidos y demás rastreadores de inspiración en cualquiera de los abismos que oculta   el subconsciente humano.&lt;br /&gt;     En mi caso, durante mucho tiempo opté por forzar el beso de las musas con las mismas armas que facilitan el de las damas de bar y madrugada: whisky, tabaco, algún porro y mucha paciencia. Luego, con los años y las letras, descubrí que el delirio alcohólico sólo fomentaba un tipo de literatura automática y maldita en la que yo hace tiempo dejé de estar interesado aun como lector, por lo que a día de hoy apenas recurro, como ahora, al consumo inmoderado de cigarrillos, agua y la esperanza de que mi escasa fuerza de voluntad copule el tiempo suficiente con alguna ninfa que de a luz en negro sobre blanco un pedazo de mis desvaríos. No da para mucho pero al menos creo que de esta manera de vez en cuando puedo perpetrar algo que no atente contra mi sentido del ridículo en caso de que tuviera el valor (el impudor) de leerme en estado de absoluta sobriedad.&lt;br /&gt;     No me engaño, a día de hoy, cuando las editoriales demandan tochos de quinientas holandesas como poco y el periodismo de opinión se encuentra encabalgado por un tira y afloja de primeros espadas y una legión de becarios semianalfabetos, dejar la cuestión de la supervivencia al albur de una punta de furcias mitológicas es una lotería en la que participan demasiados poetas muertos. Y yo, ustedes me perdonen, no tengo aún vocación de difunto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/38902085-117562115950267451?l=el-disparadero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://el-disparadero.blogspot.com/feeds/117562115950267451/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=38902085&amp;postID=117562115950267451' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/117562115950267451'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/38902085/posts/default/117562115950267451'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://el-disparadero.blogspot.com/2007/03/rameras-de-la-inspiracion.html' title='Rameras de la inspiracion'/><author><name>PG</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16934430254256254687</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
